Córdoba revive la devoción por sus patronos entre flores, liturgia y un año jubilar histórico

La ciudad celebró este lunes una intensa jornada en honor a San Acisclo y Santa Victoria, marcada por ofrendas, actos litúrgicos y el arranque de un Año Jubilar muy esperado.

Jornada  en honor a los Santos Mártires de Córdoba, San Acisclo y Santa Victoria
Jornada  en honor a los Santos Mártires de Córdoba, San Acisclo y Santa Victoria

Córdoba renueva su memoria: flores, fe y un legado que sigue vivo

Córdoba volvió a latir este lunes al ritmo de sus patronos, San Acisclo y Santa Victoria, en una jornada que combinó tradición, emoción y una devoción que sigue firme pese al paso del tiempo. Desde primera hora, el Puente Romano se convirtió en escenario de la ya clásica ofrenda floral organizada por la hermandad de la Misericordia, que reunió a cofrades y fieles en torno a la hornacina que recuerda a los mártires. Flores, oraciones y palabras de homenaje perfilaron un acto íntimo y cargado de simbolismo.

La mañana debía continuar con la multitudinaria peregrinación escolar de la Fundación Diocesana Santos Mártires, pero la amenaza de lluvia obligó a cancelar la procesión. Aun así, las imágenes de los patronos, dispuestas en un elegante paso con candelería cedida por la Agonía y los faroles de las Penas de Santiago, pudieron ser veneradas en la Catedral, donde les aguardaban directores, docentes y representantes de los 17 colegios convocados. No hubo calles llenas de niños, pero sí un profundo gesto de respeto.

El destino final de la peregrinación debía ser la basílica menor de San Pedro, templo que a las siete de la tarde acogió la solemne misa hispano-mozárabe, una liturgia de sabor ancestral que volvió a mostrar la riqueza espiritual de la ciudad. Allí descansan las reliquias de los mártires, halladas hace 450 años, efeméride que este 2025 se celebra con un completo programa de actos.

Un año de aniversario y puertas que se abren

La agenda seguirá viva esta semana. El jueves 21, el IES Luis de Góngora acogerá la conferencia “Córdoba, ciudad de los Mártires”, a cargo del obispo emérito Demetrio Fernández. Un día después, el 22, la apertura de la Puerta Santa en San Pedro marcará oficialmente el inicio del Año Jubilar concedido por el Papa León XIV. Y el sábado 23, las reliquias recorrerán de nuevo la ciudad rumbo a la Catedral, donde se celebrará una misa solemne antes de regresar en procesión al templo de origen. El triduo en honor a los mártires cerrará las celebraciones los días 24, 25 y 26.

Devoción también en los templos

Más allá del programa oficial, la ciudad se llenó de guiños a sus patronos. Nuestra Señora Reina de los Mártires, de Buena Muerte, permaneció expuesta en besamanos durante toda la jornada en San Hipólito, luciendo su manto de vistas ante numerosos fieles. También la Virgen de las Lágrimas en su Desamparo, de la Misericordia, fue vestida especialmente en San Pedro.

La cofradía de la Misericordia volvió a protagonizar su tradicional ofrenda floral en el Puente Romano antes de participar, ya por la tarde, en la misa hispano-mozárabe. Una celebración especialmente significativa este 2025, año en el que se cumple medio siglo desde que este rito volvió a celebrarse en Córdoba tras varios siglos de ausencia.

Una tradición que no se apaga

Aunque la lluvia evitó que los más jóvenes llevaran el paso por las calles, la memoria de los mártires ha estado más presente que nunca. Las aulas, las hermandades y los templos han construido, durante semanas, un puente entre la historia y el presente que Córdoba transita con orgullo. Porque, como recuerda la Iglesia, la fe que nació de la sangre derramada sigue germinando en el corazón de una ciudad que no olvida a quienes marcaron su identidad.