Cruz Roja refuerza su apoyo a personas sin hogar en Córdoba ante el frío y la llegada de la lluvia
La bajada del termómetro y las primeras lluvias del otoño han activado un dispositivo esencial en Córdoba: el refuerzo del apoyo de Cruz Roja a las personas sin hogar. La Unidad de Emergencia Social (UES) de la organización ha comenzado a repartir mantas, sacos de dormir y esterillas, además de los habituales kits de higiene y alimentos calientes como leche y caldo.
“En estos días la vulnerabilidad se multiplica y queremos ofrecer calor material y humano”, explica Emilia Valera, técnica de la UES, quien subraya la importancia de que estas personas “sientan que no están solas”. Un mensaje que resume el espíritu con el que el voluntariado recorre cada semana las calles de la capital.
El dispositivo, financiado por la Consejería de Inclusión Social, Familias, Juventud e Igualdad de la Junta de Andalucía, opera dos noches por semana —martes y jueves— y atiende a una media de 50 personas en cada salida. En total, son 40 personas voluntarias las que sostienen esta labor, que no solo busca aliviar el frío, sino también conectar a quienes viven en la calle con los recursos sociales disponibles, facilitando así procesos de inclusión.
La UES trabaja además en coordinación con la Red CO-Habita, donde participan entidades como Adeat, Fundación Prolibertas, Hogar Sí, Cáritas, Fundación Don Bosco y el Ayuntamiento de Córdoba, configurando un entramado de apoyo imprescindible para quienes más lo necesitan.
De cara al Día Europeo de las Personas Sin Hogar, que se celebra el 23 de noviembre, las organizaciones de esta red han preparado actividades para visibilizar una realidad que sigue presente en las calles y que, con la llegada del frío, se vuelve aún más urgente atender.