La Cuaresma arranca en la Catedral con la llamada a una “conversión sincera y radical”
La Iglesia católica ha iniciado oficialmente la Cuaresma con la celebración del Miércoles de Ceniza en la Catedral de Córdoba. El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha presidido la eucaristía e impuesto la ceniza a los fieles, abriendo así los 40 días de preparación hacia la Pascua.
En su homilía, el prelado subrayó que la ceniza “nos habla de fragilidad y de la caducidad de lo creado”, recordando que la vida terrena es pasajera y que el horizonte cristiano es la Resurrección. Fernández apeló a una “conversión sincera y radical” del corazón y recordó que la reconciliación es un don de Dios: “No somos protagonistas, sino beneficiarios”.
El obispo animó a intensificar la oración personal y familiar, la participación en la Eucaristía y la recepción del sacramento de la Reconciliación. También destacó el sentido del ayuno como ejercicio de autocontrol y renuncia a lo superfluo, en un camino de desprendimiento que permita avanzar con mayor libertad hacia la Pascua.
Arranca el tiempo fuerte para las hermandades
Con la Cuaresma comienza también un periodo clave para las cofradías cordobesas, marcado por cultos, triduos, quinarios y ensayos preparatorios para la Semana Santa.
Entre las primeras citas figura el Vía Crucis de las Cofradías, que se celebrará este sábado en la Catedral y estará presidido por la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sangre, trasladada previamente desde Capuchinos.
La celebración del Miércoles de Ceniza marca así el inicio de un itinerario espiritual que culminará en la Semana Santa y la Pascua, centro del calendario litúrgico cristiano.