La Diputación desbloquea la reforma de la CO-4207 para acabar con las inundaciones entre Montilla y Montalbán
La Diputación de Córdoba ha dado luz verde a una actuación largamente demandada en la campiña cordobesa: la mejora del drenaje en la carretera CO-4207, que conecta los municipios de Montilla y Montalbán. Se trata de una intervención destinada a poner fin a los cortes recurrentes que sufre esta vía a su paso por la zona de Malabrigo, donde las lluvias provocan inundaciones incluso con precipitaciones de escasa intensidad.
El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, ha destacado que se trata de un "problema histórico que llevaba décadas sin una solución definitiva” y ha mostrado su satisfacción por el impulso de una obra que considera "fundamental para garantizar la conexión entre núcleos de población muy vinculados entre sí".
La actuación, adjudicada por cerca de 1,2 millones de euros a la empresa Exnitransa S. L., contempla la construcción de un nuevo puente sobre el arroyo Salado, así como la modificación del trazado de la carretera para elevar su cota y evitar anegamientos.
El delegado de Infraestructuras, Andrés Lorite, ha explicado que “se va a intervenir en más de un kilómetro de vía para dar una solución definitiva a un tramo que se inunda de forma recurrente”, subrayando que el nuevo puente se situará a una altura superior para evitar el impacto del aumento del caudal del arroyo”.
Según ha detallado, el problema radica en la escasa distancia existente entre el cauce del arroyo y la carretera actual, lo que provoca que el agua invada la vía con facilidad. Con el nuevo diseño, se busca corregir esta situación mediante una infraestructura más elevada y adaptada a las condiciones del terreno.
La obra llega tras años de tramitación administrativa. Ya en 2023 se consignó una partida de 1,4 millones de euros para esta actuación, aunque su ejecución se ha visto retrasada por la necesidad de contar con la autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, requisito imprescindible al tratarse de una intervención en zona de cauce.
Superado este trámite, los trabajos podrían comenzar en menos de un mes y tendrán un plazo de ejecución estimado de seis meses, si bien durante su desarrollo será necesario el corte temporal de la carretera.
Desde la Diputación se insiste en que esta intervención no solo resolverá un problema de seguridad vial, sino que también facilitará la movilidad diaria de numerosos vecinos que dependen de esta conexión para acceder a servicios básicos en Montilla, reforzando así la cohesión territorial de la comarca.