La Diputación inicia la rehabilitación de los antiguos Colegios Provinciales para unificar servicios

El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes (cuarto por la izda.), en los Colegios Provinciales antes del comienzo de las obras.
La Diputación de Córdoba inicia la primera fase de las obras en los antiguos Colegios Provinciales del Parque Figueroa, un proyecto clave para concentrar servicios y modernizar la administración.

La Diputación de Córdoba ha dado hoy el pistoletazo de salida a uno de sus proyectos patrimoniales y administrativos más ambiciosos. El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, ha asistido a la firma del acta de replanteo que marca el inicio de la primera fase de las obras de rehabilitación de los antiguos Colegios Provinciales, en el Parque Figueroa, un conjunto arquitectónico emblemático diseñado por Rafael de La-Hoz Arderius.

La intervención permitirá transformar dos de las tres torres del complejo —Fernando III y El Carmen— en un gran Centro de Servicios Provinciales. La tercera, Isabel la Católica, queda fuera de esta fase al albergar actualmente la Residencia Escolar La Aduana, gestionada por la Junta de Andalucía.

Con más de 18.000 metros cuadrados de superficie construida, el futuro centro nace con un objetivo claro: concentrar los servicios administrativos de la Diputación, hoy repartidos en una decena de edificios por la capital, para ganar eficacia, reducir costes y mejorar la atención a los ayuntamientos de la provincia. Su ubicación, junto a la Ronda de Poniente, facilitará además el acceso desde distintos puntos del territorio.

Fuentes ha subrayado el fuerte vínculo histórico de la Diputación con la barriada del Parque Figueroa, promovida en su día por la Caja Provincial de Ahorros de Córdoba sobre terrenos de la propia institución. “Es una deuda pendiente con el barrio y con unos edificios que llevan más de medio siglo siendo parte de la vida pública de Córdoba”, ha señalado.

La obra afronta un doble reto: adaptar las torres a las exigencias del siglo XXI respetando su valor arquitectónico y ejecutar los trabajos sin interrumpir la actividad de los cerca de 300 empleados que trabajan actualmente en el complejo. Para ello, las actuaciones se desarrollarán por fases cuidadosamente planificadas.

Desde el punto de vista técnico, la rehabilitación abordará graves patologías estructurales, problemas de filtraciones y deficiencias de aislamiento térmico. Se instalará una nueva fachada ventilada que mantendrá la composición original de los alzados, se mejorará la accesibilidad con nuevos ascensores y se reforzará la seguridad contra incendios. Además, cada edificio contará con una planta fotovoltaica de 100 kW, reforzando el compromiso con la eficiencia energética.

La delegada de Presidencia, Gobierno Interior y Vivienda, Marta Siles, ha destacado la complejidad de compatibilizar las obras con el funcionamiento diario del centro, mientras que el jefe del Servicio de Arquitectura, Joaquín Gómez de Hita, ha insistido en la “delicadeza” necesaria para intervenir en edificios protegidos con más de 50 años de historia.

Las obras se ejecutarán en tres lotes, con una inversión global que supera los 4,7 millones de euros, y un plazo máximo de 16 meses. La previsión es que esta primera fase concluya en mayo de 2027. Posteriormente, se abordará el acondicionamiento interior de ambas torres, completando así un complejo administrativo llamado a convertirse en uno de los grandes nodos de gestión pública de la provincia.