Emotiva despedida a Villamandos en una abarrotada Iglesia de la Trinidad
La Parroquia de San Juan y Todos los Santos, popularmente conocida como la Iglesia de la Trinidad en Córdoba, se vio desbordada este miércoles. La plaza de la Trinidad fue testigo de una multitud que llenó cada rincón del templo, donde no faltó ni un asiento ni espacio en los pasillos, salvo el central. Familiares, compañeros, amigos y conocidos se congregaron para despedir al consejero en funciones de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, en un funeral lleno de emoción.
- Una iglesia desbordada en la Trinidad
- Homenaje de cargos y amigos
- Un homenaje lleno de emoción y mensajes claros
El párroco José Juan Jiménez Güeto presidió la misa, acompañado por el deán Joaquín Alberto Nieva y el vicario general Antonio Jesús Morales. En la ceremonia también estuvieron presentes las autoridades civiles y militares más destacadas, evidenciando la gran relevancia que tenía Gómez Villamandos para Córdoba y Andalucía.
Homenaje de cargos y amigos
La presencia fue notable: el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, la mayoría de los consejeros del Gobierno andaluz, el presidente del Parlamento Jesús Aguirre, el alcalde José María Bellido, el presidente de la Diputación Salvador Fuentes y la subdelegada del Gobierno central Ana López no faltaron a este último adiós.
Rectores de universidades andaluzas, representantes de la Universidad de Córdoba —donde Gómez Villamandos fue rector— y miembros de la judicatura también quisieron estar presente para honrar a “un hombre bueno y justo”, tal como recordó el párroco en su homilía. Todos recordaron a alguien que se mostró siempre respetuoso, amable y profundamente humano.
Un homenaje lleno de emoción y mensajes claros
El ambiente dentro de la iglesia se mantuvo fresco gracias a las puertas abiertas, permitiendo además que quienes se quedaron en el exterior pudieran acompañar el acto. Jiménez Güeto rememoró cuando, hace 33 años conoció a José Carlos y a su esposa Ángela, destacando su constante entrega y participación en la vida parroquial junto a sus hijos.
El féretro, rodeado por familiares y amigos, llegó acompañado de múltiples coronas y adornos florales que mostraban el cariño de la comunidad. El párroco no dejó de resaltar que, si bien Gómez Villamandos tenía defectos, estos nunca opacaron su bondad y su capacidad para compartir el dolor ajeno y buscar la justicia.
En un mundo marcado por el relativismo, subrayó Jiménez Güeto, este político mostró una firme vocación cristiana y un compromiso constante con el bienestar común “hasta su último hálito de vida”. Fue un mensaje poderoso y emotivo que cerró este acto de despedida.