Fiscalía pide que la apertura de las cajas negras se realice ante el juzgado de Montoro
La investigación por el siniestro ferroviario de Adamuz, que dejó 45 fallecidos y 125 heridos el domingo 18 de enero, sigue sumando pasos clave en sede judicial. La causa la tramita el Tribunal de Instancia número 2 de Montoro, con distintas diligencias ya en marcha.
En ese contexto, la Fiscalía de Córdoba ha solicitado que una de las actuaciones técnicas más relevantes se realice bajo supervisión directa de las magistradas responsables del procedimiento. La petición se centra en el acceso a la información registrada por los trenes implicados.
Mientras se prepara el análisis de pruebas y la incorporación de nuevos apoyos al juzgado, la cadena de custodia y la coordinación con la Policía Judicial marcan el ritmo de las primeras semanas de instrucción.
Apertura de cajas negras ante las juezas
La Fiscalía de Córdoba ha pedido al Tribunal de Instancia número 2 de Montoro, que instruye la causa, que la apertura y el acceso a los registradores de a bordo se efectúe en presencia de las juezas encargadas de la investigación. El escrito se refiere a las cajas negras de los dos trenes implicados en el siniestro.
Según fuentes del Ministerio Público, el volcado de la información estaba previsto para este martes en Madrid, con la asistencia de una comisión judicial delegada. No obstante, el Ministerio Fiscal ha solicitado que el proceso se lleve a cabo ante las magistradas instructoras. Ahora, el Tribunal de Instancia debe resolver sobre esa petición.
Evidencias recogidas y periciales en marcha
En paralelo, la Guardia Civil ya ha entregado un primer informe preliminar en el juzgado. Ese documento incluye un inventario de las evidencias reunidas, entre ellas unas 2.500 fotografías tomadas en la conocida como ‘zona cero’, además de las dos cajas negras de los trenes.
El informe también recoge la toma de declaración del maquinista del Iryo —el del Alvia falleció—, así como manifestaciones de tripulantes y pasajeros. A ello se suma la petición de imágenes de las cámaras del apeadero de Adif y de las cámaras internas instaladas en los vagones.
Entre los elementos comunicados a la autoridad judicial figura un fragmento de vía desprendido de los raíles por donde circulaba el Iryo el domingo 18 a las 19,45 horas. En ese momento, el tren descarriló y acabó colisionando con el Alvia, que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva.
Dicho tramo de vía será estudiado en un laboratorio "especializado en tratamiento de material metalúrgico" de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Al mismo tiempo, parte del material será puesto en conocimiento de la Guardia Civil, que como policía judicial se encarga de la investigación orientada a posibles responsabilidades penales.
Las cajas negras, por su parte, se volcarán con presencia tanto de la Guardia Civil como de la CIAF. Se consideran un soporte clave para la instrucción judicial y para el informe técnico de la comisión, que tiene el encargo de valorar las causas del accidente y contribuir a evitar hechos similares en el futuro.
Refuerzos en el juzgado y organización de la causa
La causa contaba hasta el viernes con una decena de denuncias y siete personaciones. En este marco, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, visitó la semana pasada los juzgados de Montoro y mantuvo un encuentro con las juezas y el personal para conocer necesidades operativas y posibles refuerzos.
Durante esa visita, señaló que "ahora mismo, en estos primeros momentos de cadena de custodia, hay permanente contacto con la Policía Judicial, con los responsables de la Guardia Civil", y añadió que "todo, absolutamente todo, se está haciendo con control de conocimiento y consentimiento de la autoridad judicial". Del Río indicó que se queda "tranquilo con las dos titulares que hay ahora mismo" al frente del órgano.
Del Río avanzó además que el 9 de febrero se incorporarán dos nuevas juezas titulares, una de ellas a la plaza número 2, "que es la que tiene turnado este procedimiento". También precisó que "desde el primer momento se ha pedido una autorización para que esta causa se pueda estar instruyendo por las dos personas".
En esa línea, explicó: "Esto es un tribunal colegiado de instancia, se permite por tanto que haya dos personas que puedan estar instruyendo, colaborando y ayudándose en la instrucción, sin perjuicio de que la ponente, la responsable, sea la titular de la plaza número 2".
Asimismo, anunció que se va a "pedir un juez de refuerzo ya más específico para que pueda ayudar en esa plaza número 2 la llevanza ordinaria del juzgado y al mismo tiempo colaborar en la tramitación del procedimiento". Sobre este punto, recalcó: "Sobre ese tema, lo que sea necesario lo vamos a poner". También valoró el apoyo de la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía con dos funcionarias ya incorporadas este miércoles para tramitación procesal, y la previsión de solicitar un Letrado de la Administración de Justicia, entre otras medidas, con la expectativa de recibir "una respuesta en la mejor manera posible, que no se dilate en el tiempo".
El presidente del TSJA advirtió de la carga de trabajo asociada al procedimiento: "va a ser muy problemático, porque hay que abrir piezas separadas por cada persona, por cada investigación que se vaya haciendo, por cada parte personada". Aun así, apuntó que "son procedimientos muy complejos, pero en la medida de lo posible estaremos muy encima". También destacó que "tanto las actuales juezas que están trabajando, como las que se incorporan, son personas que tienen ya una experiencia dilatada" y que "aunque vengan de la Escuela Judicial, llevan nueve meses trabajando en juzgados complejo y con una preparación inicial de prácticas ya de varios años", por lo que subrayó que "hay que confiar plenamente".
Sobre la investigación de las causas, indicó que "va a ser compleja, porque se van a tener que hacer muchas pruebas periciales, se tienen que recoger vestigios de todo tipo". También remarcó: "A mí me interesa muchísimo la cadena de custodia, la presencia de la juez en su momento, cuando sea necesario, de la letrada también para ese trabajo, que sea un buen trabajo". Según expuso, "ahora mismo se está trabajando con todas las hipótesis, en las vías del tren, en los propios vagones", y añadió: "ya veremos en qué dirección se avanza en un sitio u otro, según las periciales y las pruebas".
En relación con la organización de las personaciones, aludió a "la unificación a lo mejor de personaciones" y señaló: "habrá que trabajarlo, porque si no, entonces puede ser una locura como no unifiquemos a las personas, a las entidades, y que se pueda trabajar de forma correcta". También recordó que ese juzgado asume asuntos de violencia sobre la mujer y, por tanto, "por tanto tiene un trasiego diario delicado", lo que enmarca la necesidad de apoyo, ya que "porque luego habrá que tomar muchas declaraciones a todas las familias y los heridos".
Del Río expresó el objetivo de que el procedimiento "no se dilate o se pierda el tiempo" y añadió: "el problema de la justicia es de verdad que en los momentos iniciales todo se ve con mucha premura y luego parece que el tiempo ya no tiene importancia", por lo que defendió: "no debemos perder ese sentimiento de que el tiempo tiene mucha importancia". En esa línea, también apuntó: "Hay que ver la complejidad de las pruebas, porque somos conscientes que va a haber distintas periciales porque hay muchos intereses en juego, hay distintas compañías, distintas posibilidades de cuál ha sido la causa del accidente, y entonces eso va a influir, pero ahí es donde tendrá que estar la dirección jurídica del procedimiento, insistiendo y pidiendo cuanto antes que haya una cierta inercia de trabajo".
Ofrecimiento de acciones a heridos y familias
En cuanto al ofrecimiento de acciones a heridos y familiares, Del Río lo enmarcó como "es un tema procesal". Explicó que "ahora mismo se están recibiendo todos los partes médicos de los hospitales", lo que permite ir definiendo el alcance individual de cada caso dentro del procedimiento.
Detalló que "Hay que abrir una pieza por cada una de esas personas que se conecta con la propia persona y con los familiares, y se hace un ofrecimiento", y añadió que "si no se puede, por la circunstancia médica, se hace a los familiares". Precisó además: "Todo eso hay que llevarlo individualmente por protección de datos", y señaló que "algunas de esas piezas serán de heridos que en un momento cercano pues podrán curarse, ojalá sea todo así, y en otros, a lo mejor la curación tarda mucho más tiempo el ofrecimiento de acciones".