Grupo Rosales impulsa la tradición con una oferta gastronómica especial por Semana Santa

El Grupo Rosales lanza una propuesta gastronómica de Cuaresma en el Alcázar Viejo que fusiona tradición e innovación en pleno corazón de la Semana Santa cordobesa
Habichuelas elaboradas por Grupo Rosales
Habichuelas elaboradas por Grupo Rosales

El Grupo Rosales vuelve a apostar por la tradición culinaria cordobesa con una oferta gastronómica especial con motivo de la Semana Santa, disponible en sus establecimientos ubicados en el emblemático barrio del Alcázar Viejo.

La iniciativa busca convertirse en un complemento perfecto para quienes disfrutan de estos días en la ciudad, combinando los sabores más tradicionales de la Cuaresma con propuestas innovadoras que reinterpretan la cocina de siempre. Una apuesta que conecta gastronomía, cultura y experiencia en uno de los puntos neurálgicos del recorrido cofrade.

Patio y gastronomía cordobesa
Patio y gastronomía cordobesa

En La Posada del Caballo Andaluz, la carta se centra en recetas clásicas como el potaje de vigilia, el guiso de alubias blancas con bacalao y almejas o el marmitako de patatas con atún y habitas, junto a elaboraciones icónicas como los soldaditos de Pavía o el bacalao con vichyssoie y mayonesa de piquillo.

Por su parte, Puerta Sevilla propone una mirada más contemporánea a la tradición, con platos como el bacalao con tomate sobre parmentier de verduras y crujiente de patata violeta o el marmitako de atún rojo con espinacas y espárragos.

El toque más innovador lo aporta Taberna La Viuda, donde la torrija de Cuaresma con helado de pistacho se ha convertido en uno de los grandes reclamos. Esta creación ha sido reconocida a nivel nacional tras quedar finalista en un certamen celebrado en Valladolid, consolidando la propuesta del grupo más allá del ámbito local.

Propuesta de menú
Propuesta de menú

El director general del grupo, Alberto Rosales, ha destacado que el objetivo es ofrecer “una experiencia completa” en la que gastronomía y tradición vayan de la mano. En este sentido, la cercanía de los establecimientos a enclaves como la Mezquita-Catedral de Córdoba y la carrera oficial permite a cordobeses y visitantes hacer un alto en el camino sin alejarse del ambiente cofrade.

La propuesta pone en valor la cocina de Cuaresma como parte del patrimonio cultural de la ciudad, adaptándola a nuevos gustos sin perder su esencia. Todo ello en un entorno como el Alcázar Viejo, donde la Semana Santa se vive con especial intensidad y donde tradición y modernidad encuentran un punto de equilibrio.