La huelga de gruistas paraliza más de 60 obras en Córdoba sin avances en la negociación
La huelga indefinida de los operadores de grúas-torre mantiene en jaque al sector de la construcción en Córdoba. Tras doce días de paro, el conflicto sigue sin avances y con más de 60 obras prácticamente paralizadas en toda la provincia.
Durante una concentración convocada para exigir la reanudación de las negociaciones, el secretario de Acción Sindical del Sindicato del Hábitat de CCOO, David Quintana, ha advertido de la situación “límite” que atraviesa el colectivo. Según ha explicado, la huelga cuenta con un seguimiento del cien por cien y responde a una reivindicación clara: una mejora salarial para un colectivo que, aseguran, está “mal pagado” en toda Andalucía.
Quintana ha criticado la falta de diálogo con la patronal, señalando que “no hay reuniones previstas” y que las posturas están “totalmente alejadas”. En este sentido, ha insistido en que el conflicto podría resolverse si se abre una mesa de negociación, como ya ha ocurrido en otras provincias como Sevilla. “En Córdoba no trabajan menos los gruistas, ni su trabajo tiene menos valor”, ha subrayado.
El dirigente sindical también ha denunciado posibles prácticas para sortear la huelga, como el uso de medios externos o el desmontaje de grúas torre para sustituirlas por camiones grúa, una situación que, ha advertido, llevarán ante la Inspección de Trabajo si continúa.
Por su parte, el operador de grúas-torre David García ha puesto el foco en las condiciones laborales del colectivo, que considera “insostenibles”. Los trabajadores reclaman una actualización salarial que vaya más allá de la subida del IPC y que tenga en cuenta la evolución del sector en las últimas décadas.
García ha explicado que el plus específico de gruista no se revisa desde hace más de veinte años, pese a que las exigencias han aumentado notablemente. “El ritmo de obra es una barbaridad”, ha señalado, denunciando la presión constante, la responsabilidad del puesto y la exposición a condiciones climatológicas adversas.
Actualmente, en la provincia hay en torno a 70 gruistas en activo, un colectivo clave para el desarrollo de las obras, ya que su labor es imprescindible para el suministro de materiales. Sin su actividad, reconocen, el resto de trabajos queda prácticamente paralizado.
Pese al impacto económico que la huelga está generando, los trabajadores aseguran que mantendrán la movilización hasta lograr avances. “Esto se podía haber solucionado desde el minuto uno”, ha afirmado García, insistiendo en que la clave pasa por la voluntad de negociar.