La Iglesia española se une al duelo por Adamuz y pide oraciones por las víctimas del accidente

La Conferencia Episcopal expresa su condolencia por el siniestro ferroviario de Adamuz, se suma al dolor social y llama a rezar por fallecidos y heridos.

 

Personal de la Cruz Roja llegando al hogar del pensionista de Adamuz, donde se ha instalado el centro de ayuda e información de familiares afectados por el accidente . A 19 de enero de 2026, en Adamuz,
Personal de la Cruz Roja llegando al hogar del pensionista de Adamuz, donde se ha instalado el centro de ayuda e información de familiares afectados por el accidente . A 19 de enero de 2026, en Adamuz,

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha expresado públicamente sus condolencias a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba), al tiempo que ha deseado una pronta recuperación a los heridos y se ha unido al dolor de las comunidades afectadas por una tragedia que ha conmocionado al país.

En un comunicado oficial, la CEE ha manifestado su cercanía a las familias de las personas fallecidas y ha invitado a la comunidad cristiana a elevar oraciones por las víctimas en las celebraciones religiosas. “El Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la Vida y a sus familias esperanza y paz”, señala el texto, que concluye con una encomienda a la Virgen Dolorosa “cercana a todas las angustias”.

El mensaje institucional ha tenido eco entre numerosos obispos españoles, que han trasladado su dolor y cercanía a través de las redes sociales. El secretario general y portavoz de la CEE, Francisco César García Magán, se ha mostrado “consternado” por el accidente y ha pedido consuelo y fortaleza para las familias en estos momentos de profundo sufrimiento.

En la misma línea, el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, ha asegurado que desde su archidiócesis siguen con atención la evolución de los acontecimientos y rezan por el eterno descanso de los fallecidos y la recuperación de los heridos. El cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la CEE, José Cobo, ha expresado también su “profundo pesar” y su apoyo a las labores de asistencia que se desarrollan desde el primer momento.

Otros prelados, como el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, han compartido mensajes de oración y reflexión, mientras que el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha trasladado su solidaridad directa a los afectados y ha puesto a disposición de las víctimas los recursos de la Iglesia cordobesa, tanto a nivel parroquial como diocesano.

El accidente se produjo el domingo 18 de enero sobre las 19.45 horas, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarriló a la entrada de la estación de Adamuz e invadió la vía contigua, por la que circulaba un convoy de Renfe con destino Huelva. El choque provocó el descarrilamiento de ambos trenes.

Según los últimos datos oficiales, el siniestro ha dejado al menos 39 personas fallecidas y 152 heridas, entre ellas cinco en estado muy grave y 24 graves. A consecuencia del accidente, Adif ha suspendido la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y varios destinos andaluces mientras continúan las labores de investigación y recuperación de la infraestructura.