Las lluvias agravan el caos ferroviario en Córdoba y cortan la línea Linares-Baeza

Archivo - Tren de Media Distancia - ARCHIVO
La acumulación de agua obliga a suspender la circulación entre Montoro y Villa del Río, mientras persisten los efectos del accidente de Adamuz.

Las intensas lluvias registradas en los últimos días en Andalucía han vuelto a golpear a las infraestructuras de transporte en la provincia de Córdoba. En esta ocasión, el impacto se ha traducido en la interrupción del tráfico ferroviario en la línea Linares-Baeza, una situación que añade más presión a un escenario ya marcado por incidencias previas en la red.

Según ha informado el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) a través de sus redes sociales, la circulación permanece interrumpida entre Montoro y Villa del Río, dentro del tramo Córdoba–Linares-Baeza, debido a la acumulación de agua en la infraestructura. Desde el gestor ferroviario aseguran que los equipos técnicos trabajan para resolver el problema “a la mayor brevedad posible”, aunque no se ha concretado una hora para el restablecimiento del servicio.

Este nuevo incidente se suma al corte que se mantiene desde la noche del domingo tras el grave accidente ferroviario ocurrido a la altura de Adamuz, también en la provincia cordobesa. Como consecuencia de aquel suceso, Renfe activó el pasado lunes, 19 de enero, un Plan Alternativo de Transporte con el objetivo de garantizar la movilidad de los viajeros mientras continúe interrumpida la circulación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.

Las lluvias también han tenido efectos en la red viaria. En la provincia de Córdoba se ha procedido al corte de la carretera CO-4207, que une Montilla y Montalbán, debido al desbordamiento del arroyo Salado. Según ha detallado la Junta de Andalucía en su cuenta de X, el corte afecta a los kilómetros 4 y 6 de esta vía.

Ante esta situación, el servicio de emergencias 112 ha insistido en la necesidad de extremar la precaución y ha recordado a la ciudadanía que no debe cruzar zonas inundadas, aunque se conozca bien el terreno, para evitar riesgos innecesarios. Todo ello ocurre tras varios días de lluvias persistentes, si bien para esta jornada no hay activados avisos meteorológicos en la provincia cordobesa.