El presidente del TSJA cuestiona la retirada de restos del accidente de Adamuz sin autorización judicial

Lorenzo del Río subraya la importancia de preservar la cadena de custodia y advierte de la complejidad de la investigación
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río (i), realiza una visita a los Juzgados de Montoro (Córdoba)
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río (i), realiza una visita a los Juzgados de Montoro (Córdoba)

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, ha considerado que no fue “correcta” la retirada de materiales del lugar del accidente ferroviario de Adamuz sin autorización judicial previa. Los hechos se produjeron de madrugada, cuatro días después del siniestro del pasado 18 de enero, que dejó 46 fallecidos y más de 120 heridos.

En declaraciones a Canal Sur Radio, Del Río ha insistido en que cualquier actuación sobre posibles pruebas debe contar con el conocimiento de la autoridad judicial. “Cualquier diligencia, cualquier medio de prueba que pudiera tocarse o movilizarse debe ser con conocimiento previo de la autoridad judicial, que es lo importante”, ha afirmado.

El presidente del Alto Tribunal andaluz ha recalcado la necesidad de preservar la cadena de custodia desde el primer momento, especialmente en un escenario en el que intervienen múltiples organismos y empresas. “La importancia de que todo se centralice” en la Policía Judicial y bajo control directo del juzgado es clave, ha señalado, para evitar dudas sobre un posible deterioro de pruebas o sobre la validez de futuros informes periciales.

Del Río ha recordado que en la zona del siniestro actuaron numerosos profesionales y administraciones, entre ellas el Ministerio de Transportes, Adif y las compañías ferroviarias implicadas, lo que, a su juicio, refuerza la necesidad de un control exhaustivo desde el inicio.

Por otro lado, el presidente del TSJA ha valorado la incorporación de una jueza de refuerzo a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro. Aunque la magistrada titular seguirá al frente de la investigación, contará con apoyo ante una causa que Del Río ha calificado de “muy compleja”.

La investigación afronta ahora una fase inicial marcada por la revisión de un elevado volumen de documentación, la identificación de afectados y la práctica de numerosas periciales. “Nada más que la dificultad que tiene ahora mismo al principio de ver todas las personas, todos los posibles lesionados, todos los intereses en juego que pueda haber, toda la documentación, que es enorme”, ha explicado.

El presidente del TSJA ha confiado en que el procedimiento avance en “tiempos razonables”, evitando que se prolongue en exceso, y ha expresado su deseo de que las víctimas y los lesionados puedan comenzar a recibir indemnizaciones mientras se depuran, en su caso, las responsabilidades correspondientes.

Hasta la pasada semana se habían presentado 34 denuncias por parte de familiares, aunque, según ha indicado Del Río, existe un “goteo permanente” de nuevos partes médicos y personaciones. Esta situación obliga al juzgado a realizar un esfuerzo de individualización de cada caso y a organizar piezas separadas, en un contexto en el que, según ha reconocido, los sistemas informáticos no están preparados para una causa de esta magnitud.

En cuanto a las cajas negras de los trenes implicados, el presidente del TSJA ha avanzado que su apertura se fijará “esta semana o la que viene” y que finalmente se llevará a cabo en la propia sede judicial de Montoro.

La instrucción continúa así su curso en un procedimiento que, por su dimensión y número de afectados, se prevé largo y técnicamente complejo.