El turismo hotelero en Córdoba cae en invierno y deja pérdidas millonarias por la crisis del transporte y la inflación
El turismo hotelero en la ciudad de Córdoba ha sufrido un importante retroceso durante los dos primeros meses de 2026, según refleja el último barómetro elaborado por el Centro de Análisis y Prospectiva del Turismo de la Universidad de Córdoba (CAPT-UCO). El informe atribuye este descenso a la coincidencia de varios factores adversos, entre ellos las condiciones meteorológicas, los problemas en la alta velocidad ferroviaria y el impacto de la inflación.
Durante enero, la capital registró 61.031 viajeros alojados en hoteles, lo que supone una caída del 11,9% respecto al mismo mes del año anterior. A esta bajada se suma un descenso del 10,5% en las pernoctaciones. La tendencia negativa se explica principalmente por la fuerte reducción del turismo nacional, que marcó uno de los peores registros de los últimos años, con la excepción del periodo de pandemia.
El turismo internacional, aunque creció ligeramente tanto en número de visitantes como en estancias, no logró compensar la caída del mercado nacional. Este comportamiento se debe, en parte, a que el visitante extranjero depende menos del tren y utiliza con mayor frecuencia otros medios de transporte como el avión o el vehículo privado.
La situación empeoró en febrero. En este mes, Córdoba perdió más de 11.400 viajeros nacionales en comparación con 2025, mientras que las pernoctaciones descendieron de forma notable. El crecimiento del turismo extranjero fue mínimo y prácticamente no tuvo impacto en el balance global.
Este descenso de la actividad ha tenido consecuencias directas en la rentabilidad del sector. Solo en enero, los hoteles dejaron de ingresar cerca de 468.000 euros por la reducción de estancias. En febrero, la pérdida potencial se elevó hasta unos 830.000 euros, lo que sitúa el impacto total por encima de 1,29 millones de euros en apenas dos meses.
Además, los indicadores económicos reflejan un contexto complejo: aunque las tarifas hoteleras han subido hasta alcanzar máximos de los últimos años, el ingreso medio por habitación disponible ha caído, lo que evidencia el peso de los costes y la inflación sobre la rentabilidad.
El impacto del ferrocarril y el accidente de Adamuz
El informe también señala el efecto del accidente ferroviario de Adamuz y las posteriores incidencias en la línea de alta velocidad, que provocaron cancelaciones masivas y una caída de la actividad hotelera de entre el 40% y el 50% en determinados momentos. A ello se suman las dificultades de conexión y la pérdida de confianza de los viajeros en el servicio ferroviario.
Deterioro de imagen de ciudad
Por otro lado, el estudio detecta un deterioro en la percepción del destino Córdoba, según el análisis de opiniones en redes sociales. Los índices de seguridad, satisfacción del producto turístico y valoración global muestran una evolución negativa, influida por los problemas de accesibilidad y el impacto de fenómenos meteorológicos recientes.
Nuevas amenazas en la conexión con Málaga
A estos factores se añade un nuevo elemento de incertidumbre: las dificultades en la conexión ferroviaria con Málaga tras un incidente en la infraestructura en la provincia vecina. Una situación que podría afectar a los flujos turísticos entre ambos destinos, tradicionalmente conectados por la alta velocidad.
En conjunto, el arranque del año dibuja un escenario complicado para el turismo cordobés, especialmente en temporada baja, donde la dependencia del visitante nacional y de las conexiones ferroviarias se ha revelado como un factor clave.