El centro ‘Mentalia La Viña’ de Chucena invita a compartir con sus residentes la ilusión y la convivencia de la Feria Medieval
Este sábado 11 de abril, Chucena se llena de entusiasmo y diversidad con la llegada de la Feria Medieval organizada por la residencia Mentalia La Viña. Este evento pionero en España, creado para y por personas con discapacidad, celebra su cuarta edición con un mensaje claro: visibilizar el derecho de disfrutar con igualdad. La diputada de Bienestar Social, Carmen Díaz, destaca que “es una bendita locura que protagonizan los residentes del centro”, quienes llevan su ilusión a las calles del pueblo.
La feria invita tanto a vecinos como visitantes a vivir una experiencia sin barreras, completamente accesible gracias al compromiso conjunto del Ayuntamiento de Chucena y los organizadores. Según Díaz, "la unión de lo público y lo privado con un objetivo común da los mejores resultados", alentando a toda la provincia de Huelva a participar en esta jornada única llena de cultura y sensibilidad.
- Expansión y enriquecimiento cultural del evento
- El protagonismo absoluto de los residentes
- Respaldo de la comunidad y el Ayuntamiento
- El compromiso del alcalde con la inclusión
Expansión y enriquecimiento cultural del evento
Tras tres exitosas ediciones, la feria ha visto un crecimiento notable. El año pasado congregó a cerca de 10.000 asistentes, un récord que impulsa la edición 2025 a superar expectativas. Según Eva Cárdenas, directora de Mentalia La Viña, “contamos con muchos más puestos de artesanía y el evento se vuelve más cultural”. Este año, se incorporan colaboraciones voluntarias para recreaciones históricas, danzas orientales y música medieval con instrumentos de cuerda, dando vida a un ambiente aún más completo y atractivo.
El trabajo detrás sigue siendo intenso, pero el sabor de la recompensa se refleja en la emoción que contagian los propios residentes. Preparar el centro como un castillo medieval con manualidades propias se convierte en una experiencia mágica para todos los involucrados.
El protagonismo absoluto de los residentes
En esta feria, los auténticos protagonistas son los residentes, que se visten de época incluso en sus sillas de ruedas. Eva Cárdenas recalca la alegría que irradian: “con la parte funcional de su alegría, que nos la contagian a todos y que hace posible que todos los años nos ilusionemos cada vez más y trabajemos cada vez más con más ganas”. Es un día para ellos, con visibilidad y reconocimiento merecido, que convierte el centro y la calle en un espacio inclusivo y festivo.
El apoyo y la colaboración de muchas entidades y empresas es fundamental para que esta jornada sea posible. La directora subraya su gratitud hacia el Ayuntamiento, la Diputación y todos los colaboradores que hacen realidad este evento único.
Respaldo de la comunidad y el Ayuntamiento
Antonio Rubio, alcalde de Chucena y testigo desde el inicio de esta iniciativa, califica la feria como “una idea espectacular que tuvo Eva y su grupo”. Destaca el valor de abrir las puertas de la residencia al pueblo, integrando la vida de estos 100 residentes en la comunidad. Para Rubio, “son vecinos de Chucena, personas que pertenecen a nuestro pueblo, de pleno derecho y en el día a día”.
El evento se convierte así en el gran día anual para los residentes y para todo el pueblo, que vive junto a ellos la fiesta, las emociones y la inclusión. Reflexiona que, en todas las decisiones de la localidad, la prioridad es facilitar la convivencia y la participación de estas personas, abriendo las puertas del municipio sin reservas.
El compromiso del alcalde con la inclusión
Este año, el Ayuntamiento de Chucena tiene previsto inaugurar un teatro próximo a la residencia, un espacio que dará cabida a las actividades de la feria en futuras ediciones. El alcalde reconoce el esfuerzo del personal de Mentalia La Viña, un equipo que mantiene la sonrisa y el apoyo constante a los residentes, convirtiendo el día a día en un espacio de alegría y cuidado.
La residencia Mentalia La Viña se especializa en atención sociosanitaria para personas con dependencia, ofreciendo un trato humano que se refleja en la integración activa de sus usuarios en la vida local, como en ferias medievales y celebraciones tradicionales. Esta feria no solo es una fiesta, sino una muestra real de inclusión, visibilidad y respeto.