Bolaños defiende criticar al juez Peinado y el PP asegura que podría ser “perfectamente” ministro de Orbán

El titular de Justicia sostiene que cuestionar resoluciones con "argumentos jurídicos" no merma la independencia judicial

Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, ha defendido su derecho a denunciar "cualquier injusticia" y a criticar resoluciones jurídicas con argumentos durante la sesión de control en el Congreso, en un debate marcado por la polémica generada tras el procesamiento de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. La portavoz del PP en la Cámara baja, Ester Muñoz, le acusó de atacar a los jueces y le comparó con el exmandatario húngaro Viktor Orban.

Muñoz criticó con dureza a Bolaños por "traspasar los límites de cualquier demócrata" al señalar al magistrado Juan Carlos Peinado, responsable del auto que procesa a Gómez por cuatro delitos. La diputada del PP rechazó que estas críticas fueran meras opiniones personales y aseguró que el ministro representa la voz del Gobierno cuando se pronuncia públicamente.

Además, la portavoz popular insistió en que Peinado "no es su problema, es su excusa" y denunció un uso político del juez para enviar un mensaje intimidatorio a todo el colectivo judicial. Según Muñoz, los ataques de Bolaños, que incluyen "mentiras" y denuncias formales al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), son intolerables y constituyen un linchamiento personal y profesional.

Defensa de la libertad de expresión y derecho a la crítica judicial

En respuesta, Bolaños reafirmó su compromiso con denunciar injusticias y defendió la posibilidad de realizar críticas fundamentadas sobre decisiones judiciales en un Estado democrático. Citando criterios de la Comisión Europea y el CGPJ, explicó que "criticar una resolución judicial con argumentos jurídicos no afecta a la independencia judicial" y destacó que presentar denuncias ante el CGPJ es legítimo para subsanar irregularidades.

El ministro contrastó esta postura con conductas que sí perjudican la independencia judicial, como "destruir pruebas" para ocultar casos de corrupción o "jactarse de controlar la Sala Segunda del Tribunal Supremo por la puerta de atrás". Bolaños también denunció la influencia indebida sobre jueces mediante el control de funcionarios dependientes de gobiernos autonómicos, como ocurrió en la Generalitat Valenciana.

Críticas del PP y confrontación política

Ester Muñoz reiteró la condena del PP por los ataques del ministro, subrayando que el CGPJ ha tenido que llamarle la atención y calificó a Bolaños como "el único ministro de Justicia de la Unión Europea que ataca al máximo poder judicial de su país". La portavoz añadió que este comportamiento se asemeja al de regímenes autoritarios y acusó al Ejecutivo de corrupción e incompetencia, augurando que la sociedad española pondrá en su lugar al Gobierno.

Ante estas afirmaciones, el ministro rechazó la comparación con Orban y reprochó al PP negociar con sus aliados en España, aludiendo a Vox, para formar gobiernos autonómicos. "No haga usted ridículo comparándonos con Orban. Son ustedes los que negocian con ellos", concluyó.

Intervención de Vox y respuesta de Bolaños

Durante la misma sesión, Pepa Millán, portavoz de Vox en el Congreso, criticó a Bolaños por "difamar a los jueces" y amenazarles con la intervención del Tribunal Constitucional para anular sentencias, subrayando que esto supera la libertad de expresión y contraviene la responsabilidad ministerial.

Millán también reprochó la comparación de Pedro Sánchez con Fernando VII, referida por el magistrado Peinado en el auto del 'caso Begoña', calificándola de injusta para el monarca y denunciando el supuesto autoritarismo del Gobierno contra disidentes anónimos y jueces.

Bolaños respondió calificando a la portavoz de Vox de "anticuada y antidemocrática" y señaló que su declaración evidenciaba una preferencia por regímenes autoritarios como el de Fernando VII.