La construcción impulsa el consumo de cemento en España, que sube un 9,7%
Durante los primeros nueve meses de 2025, el consumo de cemento en España ha experimentado una subida acumulada del 9,7%, alcanzando cerca de 12 millones de toneladas. Este aumento se ha visto impulsado especialmente en septiembre, mes en el que el consumo se incrementó casi un 20%, situándose en 1,5 millones de toneladas, conforme a los datos más recientes publicados por el Ministerio de Industria.
Oficemen, la asociación que agrupa a los fabricantes nacionales de cemento, subraya que aún existe un margen considerable para crecer hasta llegar a la meta de 20 millones de toneladas al año. Esta cifra se considera necesaria para cubrir de manera adecuada las demandas del sector de obra pública y vivienda en España.
Aniceto Zaragoza, director general de Oficemen, advierte que, aunque la tendencia de consumo es positiva, es esencial no perder de vista la realidad: “Seguimos por debajo del nivel necesario para cubrir adecuadamente las necesidades de obra pública y vivienda en nuestro país. Según el Banco de España, el déficit actual es de 700.000 nuevos hogares”.
Comercio exterior y su impacto en el sector
En materia de comercio internacional, las exportaciones españolas de cemento continúan en descenso, reduciéndose un 8,5% hasta situarse en 3,7 millones de toneladas. Por el contrario, las importaciones han crecido de forma significativa, con un aumento del 31,3%, alcanzando un volumen cercano al millón de toneladas.
Este desequilibrio refleja la dinámica actual del mercado, donde la demanda interna impulsa el consumo, mientras la oferta extranjera gana terreno, planteando nuevos retos para la industria nacional en términos de competitividad y sostenibilidad.
Reto de la descarbonización y políticas de compra verde
Frente a las normativas emergentes para reducir la huella de carbono en el sector cementero, Zaragoza destaca la importancia de incluir “verdaderas políticas de compra verde” en los procesos de licitación. Estas políticas deben dar prioridad a materiales con menores emisiones, especialmente frente a productos procedentes de países con regulaciones ambientales menos estrictas.
Asimismo, enfatiza la necesidad urgente de unificar criterios en la definición de lo que constituye un producto sostenible. Esta armonización es clave para facilitar el acceso a la financiación contemplada en el Reglamento de Taxonomía europeo.
Finalmente, recordó que el sector está realizando esfuerzos considerables a nivel nacional y europeo para avanzar en la producción de cementos con menor impacto ambiental, una iniciativa que fue resaltada recientemente en el Foro IECA (Instituto Español del Cemento y sus Aplicaciones).