Crecimiento del 0,6% en verano: Confirman una décima menos y un impulso basado en la demanda interna

La economía española también moderó su avance interanual una décima, hasta el 2,8%, tras revisarse a la baja el PIB del segundo trimestre

Billetes de euro. - EP
Billetes de euro. - EP

La economía española pisa el freno… pero sigue avanzando. El Producto Interior Bruto (PIB) subió un 0,6% en el tercer trimestre del año, una décima menos que en el trimestre anterior. El foco está claro: el sector exterior tiró hacia abajo, mientras la demanda nacional sostuvo el pulso.

El dato llega con el sello del Instituto Nacional de Estadística (INE), que este martes ha publicado la Contabilidad Nacional y ha confirmado la estimación adelantada a finales de octubre. El mensaje es doble: crecimiento trimestral sólido, pero con señales de moderación en la comparación anual.

Además, Estadística ha ajustado a la baja el segundo trimestre: una décima menos tanto en el avance trimestral como en el interanual. Un recordatorio de que cada revisión cuenta y que el detalle importa.

El dato del PIB y las revisiones del INE

Entre julio y septiembre, la economía española creció un 0,6% trimestral. Es una décima menos que el 0,7% del trimestre anterior. La diferencia la marcó el sector exterior, que restó siete décimas al avance, frente a una demanda nacional que aportó 1,3 puntos.

En comparación con el mismo periodo del año anterior, el PIB avanzó un 2,8%. También aquí hay un recorte de una décima respecto al trimestre previo, y es la tasa más baja en casi dos años, en concreto desde el cuarto trimestre de 2023, según el INE.

La revisión también ha sido noticia. El INE ha rebajado en una décima los datos del segundo trimestre: el crecimiento trimestral queda en el 0,7% y el interanual en el 2,9%. Un ajuste pequeño en apariencia, pero clave para leer tendencias.

Desde el Ministerio de Economía, el tono es de refuerzo. El Departamento que dirige Carlos Cuerpo sostiene que el 0,6% confirma "el dinamismo de la economía española". También subraya: "Se trata del noveno trimestre consecutivo con un crecimiento del 0,6% ó superior del PIB respecto al trimestre anterior".

Demanda interna: el motor que empuja

El crecimiento del verano se apoya en casa. Economía recalca que el avance trimestral lo protagonizó la demanda interna, "con el tirón del consumo y de la inversión, en un escenario de incertidumbre geopolítica y comercial en el plano internacional". El mensaje busca marcar contraste: dentro, impulso; fuera, presión.

Los hogares apretaron el acelerador. El gasto en consumo final de las familias subió un 1,1% en el tercer trimestre, tres décimas más que en el periodo anterior. El Ministerio destaca el trasfondo y mantiene literal su explicación: "Este crecimiento trimestral aumentó el ritmo un tercio más que el periodo anterior y es reflejo de la solidez del mercado laboral y del aumento del poder adquisitivo".

El gasto público también dio un salto. Entre julio y septiembre avanzó un 1,3%, su mayor repunte desde el tercer trimestre de 2024. En paralelo, la inversión aumentó un 2,1%, con una mejora de 1,3 puntos frente al segundo trimestre y su nivel más alto desde el último trimestre de 2024.

Este reparto del crecimiento deja una idea simple para el lector: consumo e inversión sostienen la actividad en plena incertidumbre internacional. Conviene seguir la pista a estos componentes, porque marcan el ritmo real de la economía cotidiana.

Sector exterior: el freno del verano

La gran sombra del trimestre está fuera. El sector exterior restó siete décimas al crecimiento del PIB en los meses de verano. Es el elemento que explica por qué el avance baja una décima respecto al trimestre anterior pese al empuje interno.

Las exportaciones retrocedieron un 0,6% entre julio y septiembre. Con ese descenso, se rompe una racha de varios trimestres al alza. La señal es clara: vender fuera resultó más difícil en este periodo.

Las importaciones, en cambio, siguieron subiendo. Aun así, moderaron el ritmo: crecieron un 1,3% trimestral, siete décimas menos que en el trimestre previo. Menos velocidad en las compras al exterior, pero sin giro a la baja.

El balance de exportaciones e importaciones dibuja un tercer trimestre con viento en contra desde fuera. Para entender el próximo dato, la clave está en vigilar si el comercio exterior vuelve a sumar o si mantiene el lastre.

PIB interanual y lectura para 2025 y 2026

En tasa interanual, el 2,8% del tercer trimestre se sostiene por la demanda interna. Aportó 3,8 puntos, mientras que la demanda externa tuvo una contribución negativa de un punto. La fotografía es consistente con el dato trimestral: el interior compensa, el exterior resta.

El consumo en términos interanuales creció un 2,8%, dos décimas menos que en el trimestre anterior. Dentro de ese dato, el consumo de los hogares se moderó una décima hasta el 3,2%, y el gasto público desaceleró dos décimas hasta el 1,7%.

La inversión destacó por encima del resto. Aceleró casi tres puntos su avance interanual y llegó al 8,1% frente al segundo trimestre. Es el componente más explosivo del cuadro, y uno de los que más miran empresas e inversores.

Economía aprovecha estos registros para apuntalar expectativas. Según el Ministerio: "Con estos datos del tercer trimestre y la información que ya se conoce del último periodo del año, se afianzan las previsiones del Gobierno y de las principales instituciones nacionales e internacionales de un avance del PIB del 2,9% o superior en 2025. Un ejercicio en el que España volverá a liderar a las principales economías avanzadas, duplicando el crecimiento de la Unión Europea (UE) en conjunto".

La mirada se estira incluso más. El Departamento que dirige Carlos Cuerpo añade que la economía llega al inicio de 2026 con un crecimiento arrastrado del 1% y lo enmarca así: "lo que aporta una buena base para la confianza de empresas, inversores y trabajadores y apunta a que España liderará de nuevo a los principales socios comunitarios", resalta el Ministerio.