El crudo sube cerca del 3% y las Bolsas vuelven a caer tras los últimos ataques

Petróleo. - ep
En este contexto de incertidumbre, los futuros de las Bolsas europeas apuntan a nuevas caídas en la apertura de los mercados, cercanas al 1% en Francfort y algo inferiores en París y Madrid

El precio del petróleo registró un aumento superior al 2% antes de la apertura de los mercados europeos tras una nueva escalada de tensiones geopolíticas en Oriente Próximo. La subida se atribuye a recientes ataques de Israel y Estados Unidos sobre territorio iraní y a la advertencia de la Guardia Revolucionaria de Irán de responder a cualquier embarcación que cruce el estrecho de Ormuz, vía por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

Durante las primeras horas de la mañana, el barril de Brent se incrementó un 3,4%, situándose en 80,34 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumentó un 2,8%, hasta colocarse en 73,25 dólares. En paralelo, el precio del gas natural en el mercado de futuros estadounidense experimentó un alza cercana al 3%, y el oro registró una ligera subida del 0,3%. Este contexto de incertidumbre también señaló posibles descensos en las bolsas europeas, próximos al 1% en Frankfurt y algo menores en París y Madrid.

La Guardia Revolucionaria iraní confirmó un ataque contra el petrolero 'Athe Nova', con bandera de Honduras y presuntos vínculos con Estados Unidos, en el estratégico estrecho de Ormuz. Además, las fuerzas iraníes advirtieron que atacarán cualquier barco que atraviese esta vía, cuyo tránsito consideran interrumpido como represalia.

"El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés)."

La relevancia del estrecho de Ormuz en la economía global se ha incrementado tras los ataques recientes, generando inquietud sobre el impacto de un posible cierre prolongado de este paso. Ormuz es el canal por el que casi todo el petróleo y gas del Golfo Pérsico llega al mundo, facilitando las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Según la EIA, no existen rutas alternas suficientes para absorber estos volúmenes.

El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, sirviendo como un cuello de botella para cerca de 20 millones de barriles diarios de petróleo en 2024, el 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos.

En el primer trimestre de 2025, los flujos que cruzaron Ormuz representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y casi una quinta parte del consumo mundial de petróleo y sus derivados. Además, una cantidad similar del comercio global de gas natural licuado (GNL) transitó por este mismo paso, con Qatar como principal exportador.

La dependencia europea y asiática de Ormuz

De acuerdo con la EIA, el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que pasaron por el estrecho de Ormuz en 2024 tuvieron como destino mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur concentran el 69% combinado de los flujos de crudo y condensado provenientes de esta región.

Estados Unidos disminuyó notablemente sus importaciones de petróleo crudo procedente del Golfo Pérsico, situándose en 2024 en medio millón de barriles diarios a través de Ormuz. Esta cifra supone solo el 7% del total de las importaciones estadounidenses y es la más baja en casi 40 años, gracias al aumento de la producción nacional y a las importaciones desde Canadá.

Impacto para España y diversificación energética

En cuanto a España, la dependencia de las rutas energéticas de Ormuz sigue siendo limitada debido a su estrategia de diversificación de fuentes de suministro. Las importaciones de crudo a España sumaron 61,423 millones de toneladas en 2025, un 4,9% menos que el año anterior.

El Gobierno español estima que únicamente el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado consumido en el país transita por el estrecho de Ormuz, según la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.

El papel estratégico del estrecho de Ormuz en el equilibrio energético mundial subraya la susceptibilidad de los mercados ante situaciones de inestabilidad en la región. Las recientes tensiones elevan la volatilidad de los precios del petróleo y del gas, con consecuencias directas para las economías globales y regionales.