El Ejército de Tierra analiza comprar drones usados en Ucrania dentro de su adaptación al combate moderno
Felipe VI se desplaza mañana a la Base de la Brigada 'Rey Alfonso XIII' II de La Legión para conocer la demostración táctica
El Ejército de Tierra avanza en su proceso de modernización con la celebración de una exhibición táctica en Viator (Almería), en la que experimenta diversas capacidades tecnológicas esenciales para el combate contemporáneo. Esta iniciativa forma parte de un plan estratégico a largo plazo que se prolongará hasta 2035, orientado a integrar tecnologías disruptivas y sistemas avanzados, como los drones utilizados en el conflicto de Ucrania.
La transformación del Ejército de Tierra se estructura en tres fases: conceptual, experimentación e implementación, con un horizonte temporal comprendido entre 2026 y 2035. En 2024 marca un punto clave con la creación de la denominada Fuerza Posible, que incorpora nuevos programas y capacidades relevantes. Para 2030, se proyecta la Fuerza Avanzada, más cercana al modelo definitivo e integrada por tecnologías y capacidades renovadas. Finalmente, en 2035 se espera alcanzar la Fuerza de Ventaja, con la integración completa de avances tecnológicos "disruptivos" que permitan afrontar eficazmente los desafíos futuros del entorno operativo.
La evolución prevista requiere la incorporación de recursos materiales actualizados. Destacan avances en el conocimiento situacional, inteligencia basada en sistemas no tripulados y análisis avanzado de datos, elementos esenciales para la nueva estrategia de defensa.
La Campaña de Experimentación Táctica, desarrollada en la Base de la Brigada 'Rey Alfonso XIII' II de La Legión en el Campo de Maniobras y Tiro Álvarez de Sotomayor, representa un escenario clave para probar estas capacidades. Organizada por el Centro de Fuerza Futura, dependiente de la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, la iniciativa busca evaluar la utilidad, integración y madurez de tecnologías desarrolladas por la industria española.
Una treintena de empresas nacionales, entre ellas Amper, GMV, TRC, Asedios, Indra, Escribano, Destinus, Zelenza, Arquimea e Instalaza, presentan sus desarrollos desde el 7 de abril, muchos de ellos ya probados en escenarios de conflicto actuales, como Ucrania. También participan universidades y centros tecnológicos, lo que refleja el interés por promover la innovación en el ámbito de la defensa.
El coronel Alberto Quero, jefe del Centro de Fuerza Futura, subraya que "es una herramienta que utilizamos para reunir en un ejercicio el mayor número posible de experimentos del programa de experimentación del Ejército de Tierra". Añade que el aprendizaje no se limita al conflicto ucraniano, sino que incorpora lecciones de otros enfrentamientos, como el de Nagorno Karabaj.
Además, esta campaña facilita una mejora en el proceso de definición y duplicación de necesidades y requisitos para las capacidades y materiales que se vayan a adquirir, una cuestión crítica para la consolidación del programa de modernización. El responsable militar expresa su "satisfacción" con el desarrollo de las jornadas.
Sistemas no tripulados y tecnologías clave en el ejercicio
El protagonismo del ejercicio recae sobre los sistemas autónomos no tripulados, tanto aéreos como terrestres, adaptados a múltiples conceptos operativos. Las funciones principales incluyen inteligencia, vigilancia y reconocimiento, apoyo logístico, acciones de ataque y el uso de sistemas tipo kamikaze y municiones merodeadoras.
Junto a estos sistemas, se evalúan capacidades para su detección, seguimiento y neutralización (C-UAS), dado que el Ejército considera a estas tecnologías no tripuladas como "la mayor amenaza" en el campo de batalla actual.
La campaña también incorpora soluciones avanzadas en guerra electrónica y conectividad, fundamentales para integrar de manera eficiente sensores y efectores en el entorno operativo.
En el ejercicio se exhibe un puesto de mando semienterrado, diseñado para apoyar operaciones de retaguardia y adaptado a las amenazas contemporáneas. Este puesto presenta medidas de protección pasivas, como redes multiespectrales, eficaces contra drones, y permite la visualización inmersiva del mapa de situación y la coordinación entre sensores y efectores mediante gafas de realidad virtual.
En el terreno, se prueban vehículos terrestres no tripulados para apoyo logístico, misiones kamikaze con capacidad de carga de hasta 25 kilos y operaciones multipropósito, incluyendo la apertura de brechas con mangueras explosivas ligeras. El vehículo logístico puede transportar hasta 400 kilos —alimentos, municiones o evacuación de heridos— y posee autonomía para recorrer hasta diez kilómetros.
Entre las tecnologías evaluadas destaca un detectorde drones portátil que puede ser llevado por un soldado, con un peso de entre cuatro y cinco kilos, que alerta mediante señales sonoras o vibratorias. Tras la detección, otro miembro del equipo podría inhibir o destruir el dron, una tecnología ya empleada tanto por fuerzas rusas como ucranianas.
El papel de la inteligencia artificial en el combate actual
El coronel Quero destaca la importancia de la inteligencia artificial en el combate contemporáneo, presente "en todo". Explica que la cantidad de información disponible es enorme, por lo que "necesitamos la IA para ayudarnos a procesarla, a programarla y a ofrecerla de una manera procesable y que permita la toma de decisiones".
Las actividades de campo en la base de Viator concluyen el jueves y finalizarán con la visita del rey Felipe VI, quien tendrá la oportunidad de conocer de primera mano estos avances. El monarca ya asistió en mayo de 2021 a una demostración en Viator del Grupo de Combate Experimental y otros programas como el vehículo de combate sobre ruedas 8x8.