Mañueco asegura que se actuó desde el primer minuto contra los incendios

Alfonso Fernández Mañueco. | Europa Press

Hubo 348 incendios en 23 días, se cutantifican 141.000 hectáreas afectadas e indicios de "al menos" 72 intencionados

Castilla y León ha enfrentado uno de los episodios más desafiantes de su historia reciente debido a los devastadores incendios forestales que azotaron la región en agosto. El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, destacó la rápida respuesta de las autoridades ante una situación sin precedentes, marcada por condiciones meteorológicas extremas.

Durante su intervención en el Pleno de las Cortes, Mañueco explicó que se desplegó un operativo masivo para coordinar la extinción de 348 incendios en los primeros 23 días del mes, expresando su agradecimiento hacia los equipos de emergencia por su "buen hacer y magnífico proceder".

  1. Condiciones Extremas
  2. Respuesta Inmediata
  3. Petición de Ayuda

Condiciones Extremas

Mañueco subrayó que la situación fue agravada por una ola de calor "inusitada", con temperaturas hasta cinco grados superiores a la media, vientos de hasta 90 km/h y una humedad mínima cercana al 5% en algunas áreas. Estas condiciones propiciaron la propagación rápida de los incendios, afectando a más de 6.000 hectáreas en pocas horas.

Además, las tormentas secas con rayos incrementaron el riesgo de nuevos focos de fuego, complicando aún más las labores de extinción. La Comunidad, que cuenta con más de 5 millones de hectáreas de superficie forestal, representando el 20% del total nacional, se vio gravemente afectada.

Respuesta Inmediata

Desde el inicio de los incendios, se activaron todos los recursos disponibles sin escatimar esfuerzos, lo que permitió controlar gran parte de las llamas en los años anteriores gracias al refuerzo del operativo. Sin embargo, las condiciones extremas de esta temporada pusieron a prueba los límites de las capacidades de extinción.

Las jornadas del 12 al 14 de agosto fueron particularmente difíciles, con hasta 14 incendios clasificados con un Índice de Gravedad Potencial (IGR) de 1 y 2. A pesar de una mejora temporal el 15 de agosto, el regreso de condiciones adversas esa misma tarde provocó la aparición de nuevos incendios, aumentando nuevamente las hectáreas afectadas.

Petición de Ayuda

Frente a la magnitud de los incendios, se solicitó al Gobierno de España el apoyo del Ejército y la UME para tareas logísticas, vigilancia y traslado de personas, permitiendo que los bomberos forestales se concentren en la primera línea de combate al fuego.

El 17 de agosto se requirió la reincorporación de técnicos y agentes medioambientales que estaban de vacaciones, debido a la creciente necesidad de personal especializado para dirigir las operaciones contra los incendios que resurgían con fuerza durante el día.

El presidente de la Junta manifestó que "los profesionales, los expertos y los propios miembros de la UME han reconocido no haberse enfrentado jamás a una situación como la actual", resaltando la importancia de mejorar las estrategias de prevención y respuesta ante futuras emergencias de esta naturaleza.