La Policía analiza los riesgos psicosociales en la Comisaría del Senado tras varias denuncias de acoso

Fachada del edificio del Senado, por la Plaza de la Marina. | Europa Press.
El SUP recuerda el "reguero de incidencias" del mando que ostenta la jefatura de la Comisaría Especial del Senado, citando su paso por las Unidades de Intervención Policial (UIP) de Madrid

La Dirección General de la Policía Nacional ha iniciado una evaluación interna de riesgos psicosociales en la Comisaría Especial del Senado, tras denuncias presentadas por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) que alertan sobre presuntos casos de acoso laboral, estrés y problemas relacionados con la salud laboral derivados del mando responsable en dicha unidad.

El SUP, en una nota de prensa, describe la situación dentro de la Comisaría del Senado como una “situación insostenible” debido a los “graves riesgos psicosociales” que sufren los agentes. Señalan que estos riesgos son “consecuencia directa de los patrones conductuales y el estilo de liderazgo nocivo ejercido por el responsable de la unidad”, lo que compromete el bienestar de los trabajadores.

Fuentes internas han confirmado a Europa Press la apertura formal por parte de la Dirección General de la Policía de un expediente para evaluar específicamente estos riesgos psicosociales. El objetivo es analizar el clima laboral y detectar factores relacionados con los riesgos laborales que afectan a la plantilla destinada en el Senado.

El SUP también hace referencia al historial del mando en cuestión, destacando su paso previo por las Unidades de Intervención Policial (UIP) de Madrid, donde también habría generado conflictos.

Ambiente laboral tóxico y pruebas judiciales

La denuncia sindical incluye una mención a una sentencia emitida por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid, que estableció “el nexo de causalidad directo entre el ambiente tóxico y acoso laboral generado en la unidad y el trastorno adaptativo ansioso severo que sufrió un policía”. En esta resolución se reconoce la jubilación por enfermedad como consecuencia directa del contexto laboral nocivo que se vivía en la unidad policial.

Informes médicos aportados al caso describen un “ambiente de terror”, caracterizado por “humillaciones, insultos e incluso burlas” constantes hacia los agentes, lo que impacta negativamente en la salud mental y física del personal.

Por otro lado, el SUP recuerda que el mando investigado también estuvo destinado en la Comisaría Local de Leganés, donde implantó un clima “infundiendo miedo bajo la amenaza constante de expedientes disciplinarios”. Este ambiente llevó a que muchos agentes considerasen su destino como un “castigo” más que un puesto de trabajo.

Demandas y posibles acciones legales

Frente a esta situación, el Sindicato Unificado de Policía ha solicitado a la Dirección General de la Policía que se tomen “medidas correctoras para apartar estas dinámicas en la Policía Nacional”. Reclaman que se ponga fin de forma inmediata a la actual situación laboral en la Comisaría Especial del Senado.

El SUP advierte que, en caso de no ser escuchadas sus demandas y no realizar la intervención pertinente, tomarán “acciones legales” para proteger a los efectivos afectados y garantizar un ambiente de trabajo digno y saludable.