El PSOE ve “persecución política” en la decisión del PP de citar a Zapatero

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. - ep

Óscar López dice que el expresidente es "la última víctima" de la campaña de "bulos y fango" de los 'populares' contra el Gobierno

Esta mañana, el PSOE ha criticado duramente al Partido Popular por la comisión de investigación del Senado y la citación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien declara hoy sobre el rescate a Plus Ultra durante la pandemia. En un comunicado oficial, el Partido Socialista ha acusado al PP de realizar una “persecución política” y ha instado a los ‘populares’ a convocar también al expresidente José María Aznar para que aclare supuestos vínculos con el estadounidense Jeffrey Epstein.

El origen del desacuerdo se sitúa en la convocatoria a Zapatero justo cuando inicia la campaña de Castilla y León. Según fuentes socialistas, este movimiento revela un problema evidente en la estrategia del PP y muestra signos de nerviosismo en sus filas. Los socialistas sostienen que la citación se enmarca en una campaña de “desacreditación” que dura años contra dirigentes socialistas, señalando que Pedro Sánchez también ha sufrido “ataques personales, deshumanización y utilización de cualquier espacio institucional para el señalamiento”.

El PSOE argumenta que si la comisión del Senado es válida para examinar la gestión de expresidentes, debería también analizar los posibles vínculos de Aznar con Jeffrey Epstein. Esta petición se hace tras las acusaciones en Estados Unidos sobre la implicación de Epstein, que se suicidó en prisión después de destaparse su red de abusos a menores. “¿O la comisión solo funciona en una dirección?”, reprochan desde el partido socialista.

Desde la formación liderada por Pedro Sánchez, consideran que las comisiones impulsadas por el PP constituyen un “totum revolutum sin objeto claro”. Acusan al Partido Popular de usar el Senado como “plataforma electoral” y como “altavoz” para angostar la reputación de líderes socialistas.

En este contexto, los socialistas culpan al PP de transformar la Cámara Alta en una “pista de circo particular”, alejando al Senado de su función de dar voz a las comunidades autónomas. Según el comunicado, la actual dirección de Génova convierte la institución en “cámara genovesa”, priorizando el ruido mediático sobre el debate y la creación de propuestas legislativas.

El papel del Senado y la estrategia del PP

El PSOE enfatiza que el Senado no debe servir a la “gloria partidista” del PP, sino representar a los territorios y legislar con responsabilidad. Aseguran que la gestión popular refleja “degradación institucional” y un uso partidista de los recursos públicos. En este sentido, recalcan que la actual línea de actuación entronca con la oferta realizada a Vox para tutelar a sus barones, debilitando la representación autonómica genuina y promoviendo desde Madrid los pactos regionales.

El portavoz socialista subraya que la “deshumanización” y la “utilización de cualquier espacio institucional para el señalamiento” han sido elementos repetidos por parte del PP en los últimos años. Al respecto, denuncian que estos métodos solo buscan el desgaste del Gobierno y la manipulación de las instituciones con fines electorales.

Óscar López defiende la integridad de Zapatero

El ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha defendido la posición de Zapatero ante la comparecencia prevista en el Senado. López ha garantizado “absolutamente” que el expresidente socialista no tuvo ningún papel en el proceso de rescate a Plus Ultra. En palabras recogidas en una entrevista, afirmó que Zapatero es “la última víctima” de la campaña de “bulos y fango” que sufren los miembros del Gobierno “todos los días”.

Óscar López lamentó la “caza generalizada” hacia “alguien honesto, íntegro y valiente, como es José Luis de Zapatero”, reconociendo la defensa constante de políticas progresistas por parte del expresidente. Además, acusó al PP de adoptar estrategias basadas en el oportunismo y de “comprar el marco de Vox”, una línea que, según sus palabras, solo contribuye al fortalecimiento de la ultraderecha española.

La polémica, por tanto, se centra en el uso político de las comisiones en el Senado, el reproche del PSOE por la instrumentalización partidista y la defensa de la integridad de sus dirigentes frente a la estrategia de desgaste impulsada por el Partido Popular, en el contexto de la investigación sobre Plus Ultra y otras cuestiones de relevancia política.