Sánchez detalla 80 medidas dotadas con 5.000 millones para afrontar los efectos de la guerra
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha presentado un ambicioso plan con la finalidad de atenuar el impacto económico derivado del conflicto bélico en Irán. Este paquete incluye 80 medidas y moviliza un total de 5.000 millones de euros para hacer frente a esta crisis internacional y sus efectos en España.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que "situaciones extraordinarias exigen de respuestas extraordinarias", justificando la implementación de un plan integral de respuesta a la crisis de Oriente Medio. Este anuncio se realizó tras la reunión de un Consejo de Ministros extraordinario, que se prolongó más de dos horas debido a las demandas del grupo Sumar para incluir la prórroga de contratos de alquiler y el control de los márgenes empresariales.
Pedro Sánchez ha advertido sobre el alcance global del conflicto en Oriente Próximo, señalando que sus repercusiones económicas ya se manifiestan cotidianamente en el aumento del coste de los combustibles que afectan a los hogares españoles.
En sus declaraciones ha señalado que "nadie sabe cómo va a evolucionar esta situación, esta crisis", añadiendo que la duración del conflicto es incierta y que el desarrollo de sus consecuencias podría variar entre la contención y la transformación en una crisis económica severa.
España se encuentra mejor equipada para afrontar esta crisis, gracias a varios factores que incluyen un crecimiento económico sólido, rigor en la política fiscal y una apuesta clara por un sistema energético basado en energías limpias. Según el presidente, en el año 2026 el gas ha influido en la fijación del precio de la electricidad solo en un 15% del tiempo, lo que refleja una notable diversificación energética.
Dos decretos para medidas diferenciadas
El Consejo de Ministros extraordinario culminó con la aprobación de dos reales decretos distintos, tras un acuerdo entre los socios de gobierno, PSOE y Sumar. Esta división en dos textos se produjo como respuesta a la demanda de Sumar, cuya insistencia provocó un retraso superior a dos horas antes de iniciar la sesión.
Ambos decretos incorporan medidas enfocadas en el control del precio de la energía y en aspectos relacionados con la vivienda. Uno de los decretos se centra en las medidas energéticas, que incluyen una reducción fiscal y mecanismos para limitar los márgenes empresariales en la comercialización de combustibles. El segundo decreto se orienta a la regulación del sector inmobiliario, haciendo especial énfasis en la prórroga automática de contratos de alquiler.
En el decreto energético se destacan medidas concretas como la disminución del 10% en el impuesto sobre los combustibles y la reducción de tributos vinculados a la electricidad. También se amplía el bono social eléctrico destinado a los colectivos más vulnerables.
Además, se introduce un sistema de control para los márgenes empresariales en el suministro del combustible, supervisado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Esta supervisión permitirá al Consejo de Ministros establecer límites que garanticen un mejor control sobre los precios y la competencia en el sector energético.
Medidas para el sector de la vivienda
El segundo real decreto aborda principalmente las iniciativas orientadas a la vivienda, con especial atención a los contratos de alquiler. La medida más destacada es la prórroga automática de aproximadamente 600.000 contratos que finalizan a lo largo del año 2023, una demanda reiterada por Sumar.
Esta prórroga busca proporcionar estabilidad en el mercado de alquiler y proteger a los inquilinos de incrementos excesivos o situaciones de desprotección derivados del vencimiento de contratos, contribuyendo así a mitigar la crisis habitacional que afecta a ciertos sectores de la población.
El acuerdo refleja la habilidad negociadora y la voluntad de cooperación entre PSOE y Sumar, a pesar de las diferencias iniciales y los retrasos registrados. La división en dos reales decretos permite avanzar en la aprobación de medidas esenciales sin que se comprometa la viabilidad de ninguna de las dos áreas prioritarias para ambas formaciones.