Diecinueve miembros de una red de narcolanchas se sientan en el banquillo
La Audiencia de Granada sienta desde este lunes en el banquillo a una veintena de presuntos integrantes de una red dedicada al tráfico de hachís. Según la acusación, la organización introducía la droga desde Marruecos hasta la Costa de Granada mediante narcolanchas.
El procedimiento reúne a 19 acusados de nacionalidad española, marroquí y rumana. Se les atribuyen, de forma provisional, delitos contra la salud pública, contrabando e integración en grupo criminal.
La Fiscalía solicita penas de hasta ocho años y medio de prisión y multas que pueden alcanzar 17 millones de euros por acusado, conforme al escrito de acusación provisional al que ha tenido acceso Europa Press.
Juicio en la Audiencia de Granada
El tribunal de la Audiencia de Granada enjuicia a los procesados por su presunta participación en una organización criminal vinculada a la entrada de hachís por el litoral granadino. La causa se centra en una operativa basada en embarcaciones semirrígidas de alta velocidad, conocidas como narcolanchas.
En total, son 19 personas las que se enfrentan a este juicio. De acuerdo con la calificación provisional, la acusación pública plantea condenas que pueden llegar a los ocho años y medio de cárcel, además de sanciones económicas de hasta 17 millones de euros por cada encausado.
Investigación y operativa de la red
La investigación que desembocó en el desmantelamiento del grupo fue desarrollada por el equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada, junto con el Servicio de Vigilancia Aduanera. Los agentes situaron el inicio de la actividad bajo sospecha en agosto de 2019.
Según las pesquisas, varios de los acusados recibían alijos en la costa granadina procedentes de Marruecos. Entre los procesados figuran, siempre según el Ministerio Público, personas que pilotaban las lanchas y otras que asumían funciones de vigilancia, suministro de gasolina, porteadores o labores de guardería, término con el que se identifica el lugar donde se oculta la droga hasta su distribución.
Los investigadores localizaron una de estas narcolanchas entre el 23 y el 27 de agosto. Durante esos días, varios acusados fueron observados mientras la inspeccionaban y realizaban tareas de control del entorno antes de botarla al mar.
Con esos indicios, y con autorización judicial, se intervinieron líneas telefónicas de distintos investigados. Tras dispositivos de vigilancia y seguimiento, los agentes atribuyeron a la banda un funcionamiento "programada y jerarquizada", según destaca el fiscal.
Intervención en Nerja y detenciones
La secuencia culminó la noche del 29 de diciembre de 2019, cuando, sobre las doce, la Central del Centro Operativo de Servicios alertó a la Guardia Civil de Nerja (Málaga) de una embarcación sospechosa. El aviso situaba el objetivo a unas 12 millas náuticas frente a la costa, navegando a gran velocidad y con numerosos bultos visibles en su interior.
Los agentes se desplazaron al punto indicado y localizaron la embarcación varada en una playa. En ese momento, siete individuos, siempre según el relato de la acusación, realizaban labores de descarga al advertir la presencia policial.
Al advertir la presencia policial, los implicados huyeron a pie e ignoraron las señales luminosas y acústicas de vehículos y agentes. Tras la persecución, se practicaron varias detenciones y se intervino la mercancía.
El operativo permitió incautar 56 fardos con 1.581 kilos de hachís. El valor estimado de la sustancia intervenida supera los 2,6 millones de euros, conforme a los datos recogidos en la causa.
(EUROPA PRESS)