La ZBE prevé reducir un 32% las emisiones del tráfico urbano

Un cartel marca la el Inicio de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) | Marta Fernández / Europa Press

Para mejorar la calidad del aire y la salud de los granadinos

El Ayuntamiento de Granada está próximo a implementar de manera definitiva la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una iniciativa destinada a disminuir la contaminación y potenciar la salud de los residentes. Según Ana Agudo, concejala de Movilidad, todos los preparativos están casi finalizados para esta importante medida.

Este proyecto se enmarca dentro de la normativa estatal y europea sobre calidad del aire, con el objetivo de reducir significativamente las emisiones contaminantes generadas por el tráfico en la ciudad durante los próximos tres años.

  1. Objetivos de reducción de emisiones
  2. Implementación y proceso de transición
  3. Campaña de comunicación
  4. Excepciones y lista blanca
  5. Impacto en la salud pública
  6. Compromiso con la sostenibilidad

Objetivos de reducción de emisiones

El plan tiene como meta disminuir en un 32% las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), equivalente a 23.021 kg, y reducir las partículas en suspensión en un 34%, es decir, 2.485 kg provenientes del tráfico urbano en Granada durante tres años.

Adicionalmente, se busca una reducción del 26% en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) relacionadas con el tráfico. Aunque estas emisiones no afectan directamente la calidad del aire, contribuyen al cumplimiento de los compromisos climáticos tanto locales como nacionales.

Implementación y proceso de transición

La estrategia para alcanzar estos objetivos incluye una transición donde, durante los tres años de ejecución, se incentivará que el 8% de los vehículos actuales en circulación opten por medios de transporte más sostenibles. Entre estos se encuentran el transporte público como el bus y el metro, vehículos de movilidad individual y opciones de movilidad activa como caminar o usar bicicletas.

Tras un periodo de preparación que incluyó señalización y campañas informativas, la fase final de la implantación se dará a partir de octubre. Este mes se iniciará el periodo sancionador, permitiendo que tanto la administración como los ciudadanos se adapten a la nueva normativa.

Campaña de comunicación

Para asegurar una correcta aplicación de la ZBE, el Ayuntamiento intensificará durante octubre sus esfuerzos de comunicación. La difusión de información se realizará a través de medios tradicionales y redes sociales.

La alcaldesa Marifrán Carazo lidera esta estrategia, enfocándose en informar a la población sobre el funcionamiento de la ZBE y los reglamentos que la regulan.

Excepciones y lista blanca

Un aspecto clave de la implementación es la lista blanca de excepciones, que incluye casos específicos como los mayores de 67 años del área metropolitana. Estos han solicitado y obtenido autorizaciones para el uso de vehículos altamente contaminantes conforme a la normativa europea.

Ana Agudo destacó que estas excepciones fueron desarrolladas con un riguroso proceso administrativo, considerando todas las alegaciones para responder a las necesidades de este grupo y otros colectivos.

Impacto en la salud pública

La ZBE no solo aborda la movilidad, sino que es una medida prioritaria para la salud pública. La reducción de contaminantes mejorará directamente la calidad del aire, beneficiando la salud de niños y ancianos en Granada.

Agudo subrayó la importancia de que la ciudadanía colabore para lograr una ciudad más verde y menos contaminada, enfatizando que los desplazamientos sin vehículo particular serán clave para el éxito de la medida.

Compromiso con la sostenibilidad

La implementación de la ZBE refleja el compromiso del Ayuntamiento con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030, posicionando a Granada en la vanguardia de la transición ecológica en el sur de Europa.

Además de reducir emisiones, la medida contribuirá a la disminución del ruido urbano, mejora de la eficiencia energética y recuperación de espacios públicos, haciendo de la ciudad un lugar más habitable y atractivo.