La Junta instalará en Granada una estación avanzada para monitorizar la calidad del aire
- Prórroga en la vigilancia ambiental de Granada
- Inversión y colaboración para la calidad del aire en la capital
- Avances en la economía circular y la gestión de residuos
- Acciones municipales en la mejora del medioambiente urbano
Prórroga en la vigilancia ambiental de Granada
Junta de Andalucía, a través de la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, ha anunciado la puesta en marcha de los procedimientos para instalar en Granada una estación avanzada con tecnología de superemplazamiento. Esta instalación se ubicará en el Instituto de Investigación del Sistema Tierra en Andalucía (IISTA), situado en terrenos de la Universidad de Granada. Se cuenta con un presupuesto de 600.000 euros provenientes de fondos europeos para este proyecto tecnológico que se presenta como un avance significativo en la monitorización ambiental, no solo para la ciudad granadina sino para toda la región andaluza.
Este anuncio se realizó en un encuentro con la alcaldesa de Granada, donde García también destacó la labor del Ayuntamiento en la implementación de iniciativas destinadas a mejorar la calidad del aire, beneficiosas para las generaciones actuales y futuras. La intención es tener funcional el equipo durante el primer semestre de 2026, precedida por la firma de un convenio con la Universidad de Granada, cuyos investigadores colaborarán en el desarrollo técnico de la estación.
Inversión y colaboración para la calidad del aire en la capital
La consejera señaló que forman parte del plan proyectos como la finalización del Plan de Calidad del Aire y el Plan de Acción a Corto Plazo para la ciudad, que facilitarán una actuación rápida y efectiva en caso de necesidad. La mejora de la salud pública en Granada y su área metropolitana es el objetivo central del despliegue de doce dispositivos más de última generación, con una inversión cercana a 180.000 euros, para la Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire. Estos aparatos permitirán una recogida de datos más ágil y el análisis en tiempo real, incrementando así la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia ambiental.
Catalina García recordó también la reciente aplicación de restricciones en la Zona de Bajas Emisiones de Granada, un paso necesario debido a los desafíos específicos de la ciudad en el seguimiento de la calidad del aire. A través de estas medidas y otras iniciativas ya en marcha, la Consejería impulsa la colaboración con el Ayuntamiento para la mejora ambiental y la gestión de residuos, con una inversión movilizada de casi cinco millones de euros en la capital granadina.
Avances en la economía circular y la gestión de residuos
En relación con la economía circular, la consejera enfatizó la coordinación estrecha entre la Junta y el Ayuntamiento en proyectos como la recogida separada de biorresiduos, un pilar fundamental dentro de la estrategia regional de residuos. Así, se han distribuido alrededor de cuatro millones de euros en subvenciones para avanzar hacia un modelo más sostenible en Granada.
Para 2025, la Junta ha destinado más de 137 millones de euros a iniciativas de economía circular y gestión de residuos, representando un aumento del 68% respecto al año anterior. En esta línea, los municipios continúan siendo los principales destinatarios de estas ayudas, que tienen como finalidad mejorar la eficiencia, reducir el impacto ambiental y fomentar oportunidades económicas.
Acciones municipales en la mejora del medioambiente urbano
Entre las principales actuaciones financiadas destacan la creación de puntos limpios con un presupuesto de siete millones de euros, el impulso del Plan de Estaciones de Transferencia de Andalucía (Planeta) con 2,9 millones, el sellado de vertederos por 8,2 millones y la compra de camiones para la recogida de biorresiduos, con una inversión de diez millones. Además, la Junta aprobó recientemente la formulación de la Estrategia Andaluza para la Economía Circular, que fomentará la reutilización de materiales, la innovación y la participación activa de la sociedad en la transición hacia la sostenibilidad.
La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, calificó este periodo como una etapa clave para mejorar la calidad del aire en el núcleo urbano y su área metropolitana, con un enfoque en la salud de los habitantes y la calidad de vida. Destacó la reciente entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones así como la participación activa de la ciudadanía en este reto común. Además, valoró el apoyo de la Consejería en la provisión de nuevos recursos para monitorizar la calidad del aire.
Carazo subrayó la necesidad de contar con herramientas que permitan evaluar los resultados de las medidas municipales y asegurar su efectividad, avanzando hacia un Granada más habitable gracias a la colaboración y la innovación aplicada en materia ambiental.