Localizan el cadáver del perro cuya búsqueda fue utilizada para extorsionar a su propietario
El hallazgo del cadáver de Cairo, el perro cuyo paradero se desconocía desde el 31 de enero en Cúllar Vega, Granada, ha puesto fin a una intensa búsqueda marcada por la preocupación y la incertidumbre. El caso se inició coincidiendo con el paso de varias borrascas que afectaron a la región andaluza, periodo durante el cual su propietario, un veterinario de la localidad, denunció la desaparición del animal y solicitó colaboración para localizarlo.
La búsqueda de Cairo movilizó a numerosos vecinos y entidades que, a través de redes sociales y carteles físicos, mantuvieron viva la esperanza de encontrarlo sano y salvo. Sin embargo, el desenlace resultó trágico, y la situación se complicó aún más al trascender un caso de estafa del que fue víctima el dueño durante los intentos de recuperación del perro.
Inicio de la desaparición y primera denuncia
El veterinario Pablo Martínez notificó la desaparición de Cairo ante la Guardia Civil de Armilla tras no localizar al animal, en un contexto de alertas meteorológicas activadas en el área metropolitana de Granada. El hecho marcó el inicio de unos días de tensión, agravados cuando el propietario empezó a recibir comunicaciones fraudulentas en las que desconocidos afirmaban tener a su perro y solicitaban dinero a cambio de su devolución.
Posteriormente, y tras confirmarse oficialmente la muerte de Cairo, Martínez utilizó el perfil en redes sociales de su clínica para anunciar el triste final del animal. La información fue contrastada con fuentes de la propia clínica recogidas por Europa Press.
La campaña de búsqueda y apoyo ciudadano
Durante los días en los que se desconocía el paradero del perro, la búsqueda adquirió notoriedad tanto local como nacional. Residentes de Cúllar Vega y municipios colindantes se sumaron a las labores de rastreo, mientras numerosos mensajes comenzaron a multiplicarse en redes sociales, pidiendo información y colaboración.
El agradecimiento de Pablo Martínez destacó el compromiso de quienes participaron bajo la lluvia, mencionando expresamente la colaboración del alcalde del municipio, Jorge Sánchez, los agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil. Martínez amplió su gratitud a toda la sociedad, que, según sus palabras, ofreció un apoyo incondicional durante los días de incertidumbre.
Extorsión y estafa durante la búsqueda
Uno de los episodios más delicados relacionados con la desaparición de Cairo fue la presunta estafa de la que fue víctima el veterinario. Según explicó a Europa Press, fue contactado por llamadas desde números de teléfono extranjeros, en las que, mediante mensajes anónimos, se le aseguraba tener retenido al animal. A cambio de la entrega de Cairo, se le instó a realizar varios pagos a través de servicios telemáticos, llegando a perder casi 3.000 euros.
La denuncia, interpuesta tanto ante la Guardia Civil como ante la Policía Nacional, incluyó la aportación de números de teléfono utilizados para la extorsión, así como una serie de imágenes falsificadas de Cairo generadas por inteligencia artificial. La presión psicológica y las amenazas de los presuntos delincuentes llevaron al veterinario y a su entorno a realizar hasta seis ingresos, algunos de 500 euros, con la esperanza de recuperar a su mascota.
Reacciones y testimonios del propietario
En declaraciones públicas, Pablo Martínez reconocía haber sido víctima de un “juego mental” que afectó tanto a él como a su esposa, a quienes los supuestos estafadores intimidaban para obtener más dinero. "Jugaron con mi ilusión, yo estaba bastante vulnerable y me lo creí", expresó Martínez en uno de sus mensajes difundidos.
El veterinario reveló que su entorno se vio duramente afectado por las amenazas, que incluían audios y mensajes donde se exigía un rescate a cambio del regreso de Cairo, junto a intimidaciones relativas a su integridad y la del propio animal. "Lo tenemos todo grabado y lo tenemos todo denunciado", afirmó, mostrando su determinación de no volver a caer en engaños similares. Martínez lamentó que, a pesar de los esfuerzos de “media España” en la búsqueda, no se hubiera tenido avistamientos fiables de Cairo con vida.