Rechazo estudiantil en la UGR por el encarecimiento de los comedores universitarios

Comedores universitarios. | Europa Press.
Cifran en un 15 por ciento en el menú presencial y del 30 por ciento en el menú para llevar

La Delegación General de Estudiantes ha expresado su oposición frontal a las próximas subidas en el precio de los comedores universitarios de Granada, previstas para 2026. Según la institución, el incremento alcanzará un 15 % para el menú presencial y un 30 % para la modalidad para llevar.

Esta medida afectará de lleno a todo el alumnado, incluyendo a quienes reciben la Beca Propia de Comedores Universitarios, que hasta ahora disfrutaban de estas comidas sin coste alguno. Ante la nueva normativa, estos estudiantes deberán abonar un 33 % del precio total del servicio.

Desde la Delegación destacan que los comedores de la UGR son un recurso esencial, pues garantizan menús sanos, asequibles y de calidad a solo 3,5 euros. Subrayan que dicho servicio es "una de las políticas sociales más sólidas" de la universidad, diseñada para aliviar las difíciles condiciones económicas que sufren muchos estudiantes.

Sin embargo, lamentan que en un escenario marcado por la inflación y la crisis de la vivienda, el rectorado no esté apoyando al estudiantado y, en cambio, haya decidido aumentar los precios de manera unilateral.

Según denuncian, la decisión se comunicó de forma “repentina y sin consulta previa” por parte del equipo de gobierno universitario, quien calificó la subida de "innegociable" y prevista para enero de 2026. Tras varios encuentros, la única concesión que recibieron fue el aplazamiento del aumento en el menú presencial hasta septiembre de ese mismo año.

La Delegación advierte que esta subida forma parte de un paquete de recortes que se incluirán en los presupuestos de 2026, cuya aprobación es inminente y perjudica gravemente al colectivo estudiantil.

Promesas incumplidas y mensajes peligrosos del rectorado

El estudiantado sostiene que un servicio público no debe financiarse a costa de quienes más lo necesitan, sino con "financiación pública suficiente". Por eso, califican esta subida como "especialmente arriesgada", ya que "normaliza la falta de inversión económica en la educación pública: si faltan recursos económicos, el estudiantado pagará más".

Además, recuerdan que en las elecciones a rector, Pedro Mercado se comprometió públicamente a mantener los precios de los comedores para estudiantes y colectivos vulnerables. En su campaña también prometió igualar la calidad de los menús en Ceuta y Melilla con los de Granada, logrando un amplio respaldo.

No obstante, apenas seis meses después de tomar posesión, se produjo una subida inesperada en el menú para llevar. Ahora, dos años después, "sin cumplir lo acordado", el rectorado anuncia un nuevo aumento, rompiendo abiertamente sus promesas electorales, critican.

Finalmente, la Delegación General de Estudiantes insiste en que las becas ministeriales, las ayudas propias de la universidad y otras subvenciones siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades reales de quienes dependen de ellas. Estas ayudas están condicionadas a criterios académicos y no reflejan el incremento constante del coste de vida, alquiler, transporte o alimentación.

Por tanto, consideran que el acceso a la educación es cada vez más caro, y que las políticas de apoyo deben reforzarse y ampliarse, no agravarse con subidas en servicios básicos que deberían ser accesibles para todo el estudiantado.