La UGR dispondrá de 636 millones en 2026, un aumento del 7%

Pasillos de una facultad de la Universidad de Granada. - Europa Press
El presupuesto, no obstante, está enmarcado en un momento de incertidumbre respecto a la financiación autonómica que podría lastrar su ejecución

El Consejo Social de la Universidad de Granada ha dado luz verde este jueves al presupuesto de la institución para 2026. Las cuentas aprobadas se sitúan en 636 millones de euros.

La cifra representa un incremento del 7,13% en comparación con el presupuesto del ejercicio anterior. La Universidad granadina encuadra estas previsiones en un escenario marcado por la incertidumbre sobre la financiación autonómica, un factor que, según indica, puede afectar a la ejecución.

En ese contexto, la UGR subraya que el reparto definitivo de la anualidad 2025 quedó 5,6 millones por debajo de lo que, sostiene, habría correspondido para cubrir lo ingresado el año previo y los incrementos obligados en gastos de personal.

  1. Marco general de las cuentas para 2026
  2. Financiación, claves y refuerzo de ingresos
  3. Gastos de personal, infraestructuras y gasto corriente

Marco general de las cuentas para 2026

La aprobación del presupuesto por parte del Consejo Social fija para 2026 un volumen total de 636 millones de euros. La UGR vincula el aumento del 7,13% a la evolución de distintas partidas y a necesidades de actualización en varios ámbitos.

Pese a ese crecimiento, la Universidad de Granada apunta a un marco de incertidumbre sobre la financiación autonómica. Según detalla, esta situación podría condicionar el desarrollo del presupuesto durante el ejercicio.

En relación con la anualidad 2025, la institución señala que el reparto definitivo resultó 5,6 millones de euros inferior a lo que estima necesario. Ese desfase, añade, se produciría respecto a la cobertura de lo ingresado el año anterior y de los incrementos obligatorios asociados a los gastos de personal.

Financiación, claves y refuerzo de ingresos

La UGR también sostiene que no se ha respetado la cláusula de salvaguarda, lo que cifra en una pérdida de 2,4 millones de euros. Además, indica que los incrementos salariales obligatorios no se han cubierto en su totalidad.

En el apartado de financiación estatal, y en lo relativo a los campus de Ceuta y Melilla, la Universidad de Granada informa de una mejora en 2025. Según los datos facilitados, la aportación del Ministerio de Universidades alcanza los 14 millones de euros, con un incremento superior al 50% frente a lo recibido anteriormente.

La institución añade que existe el compromiso de seguir elevando esa aportación en 2026, con el objetivo de poner fin al déficit crónico de esos campus. Junto a ello, las cuentas para el próximo año incluyen un impulso de los ingresos propios y patrimoniales.

En esa línea, el presupuesto contempla que los ingresos propios aumenten un 5%. La previsión se apoya en un alza de los ingresos por enseñanzas propias, la internacionalización de cursos virtuales (MOOC), el mantenimiento del crecimiento sostenido de los ingresos por investigación y de los costes indirectos asociados, además de la actualización de los alquileres (ingresos patrimoniales) y de los precios públicos de algunos servicios universitarios, como residencias, comedores o la cesión de espacios.

Gastos de personal, infraestructuras y gasto corriente

La Universidad de Granada explica que el crecimiento total del 7,13% se apoya en dos elementos principales. El primero es el aumento de los gastos de personal, asociado a factores como subidas salariales estatales, la implantación de la carrera horizontal del PTGAS y pagos pendientes de complementos autonómicos.

El segundo elemento es el incremento de las inversiones en infraestructuras, que suben un 11,46%. El objetivo, según la UGR, es modernizar el patrimonio universitario y abordar la actualización de determinadas infraestructuras docentes cuya renovación no puede posponerse.

En cambio, los gastos corrientes registran una subida limitada del 1,7%. La UGR atribuye este comportamiento a la moderación del gasto y a una reducción aplicada en los gastos corrientes estructurales de vicerrectorados, facultades y departamentos.