El Colegio de Médicos de Huelva urge a la Junta que ponga vigilancia en los centros de salud

Alerta del aumento de las agresiones a facultativos en la provincia, que han pasado de 9 a 15 en 2205, y pone el foco, especialmente, en los servicios de urgencias nocturnas

Rueda de prensa en el colegio de Médicos. | COM.
Rueda de prensa en el colegio de Médicos. | COM.

Según los registros de agresiones de la Asesoría Jurídica del Colegio de Médicos de Huelva, en los años 80 y 90 los episodios de agresiones a los facultativos eran aislados y verdaderamente excepcionales. En las últimas décadas la situación ha empeorado y en concreto, en los últimos años, la situación ha ido a peor. De hecho, según los casos denunciados en el seno de la institución colegial, se ha pasado de cero agresiones físicas en 2023, a una en 2025 y cinco en 2025, añadiendo un elemento que genera gran preocupación: episodios de uso de armas blancas.

Pero la agresión a facultativos no es solo física. De hecho, desde el Colegio alertan de que “las agresiones verbales se asumen como parte del trabajo de los médicos y no debiera ser así, de hecho, ya está considerada en la evaluación de riesgos laborales de los mismos y además porque pueden constituir posteriormente amenazas que finalicen con una agresión física”.

Son cifras y reflexiones extraídas de un informe que el Colegio de Médicos ha entregado a la Delegación Territorial de Salud en el que traslada a la Administración autonómica la “necesidad” de que “se establezcan de inmediato medidas similares a las que existen en otros edificios públicos de la Junta de Andalucía, con mucha menos frecuentación de ciudadanos, toda vez el progresivo incremento no solo en los episodios de agresiones, sino como antes indicaba en la gravedad de los mismos”.

El Colegio reclama la presencia de personal de vigilancia y seguridad en los centros de salud de la provincia, aunque pone el foco principalmente en los que tienen servicio de urgencias nocturnas.

El secretario del Colegio, Juan Javier Márquez Cabeza, ha comparecido este jueves ante los medios para hacer balance de las agresiones registradas en 2025 y anunciar esta petición que han trasladado a la Junta de Andalucía.

“Hoy estamos aquí para volver una vez más a pedir ayuda a la población y que se visualice la problemática que tenemos entre los médicos con el tema de las agresiones, porque año tras año estamos sufriendo más agresiones”, ha indicado Márquez, añadiendo que “esto es insostenible y no podemos quedarnos callados. La relación médico-paciente es imprescindible que se desarrolle en un contexto de tranquilidad, de poder atender al paciente sin miedo y sin estar con una situación anímica mala”, ha indicado al respecto.

En cuanto a los datos de 2025, ha explicado que se han producido 15 agresiones físicas y verbales a facultativos, frente a las 9 del año anterior, lo que supone un 67% por ciento de aumento. En concreto se produjeron nueve en centros de Atención Primaria (seis de ellas en servicios de urgencia) y dos en hospitales, dos en atención domiciliaria, una en una residencia de mayores a la que se desplazó un médico de Primaria y una en la vía pública. Fueron cinco agresiones físicas y el resto verbales, con insultos y amenazas. “Una situación que es grave porque las denuncias son solo la punta de iceberg de las agresiones, en especial de las verbales, que apenas se declaran”, explica.

Prácticamente la mitad fueron a mujeres (8) y la mitad a hombres (7) y en cinco ocasiones supusieron la baja del facultativo. Los incidentes se produjeron fundamentalmente en actividades no programadas, siendo el desacuerdo con la atención recibida la causa más frecuente.

Precisamente, Márquez reflexionaba que “la misma sociedad en general va avanzando de una manera que nos gusta mucho la inmediatez en todo: yo llego a urgencias y quiero que me atiendan rápido, pero existen unos niveles de gravedad y tienen que pasar primero los que están más graves. Normalmente, cuando se producen las agresiones, se producen en pacientes que tienen una gravedad leve. Los pacientes que van graves a las instalaciones sanitarias normalmente no se quejan y están muy agradecidos”.

Desde la institución colegial se señala en el escrito enviado a la Delegación que el incremento de las agresiones físicas en los últimos años se ha producido con “episodios de usos de armas blancas”, afortunadamente por el momento sin víctimas. La última ha sido en febrero de 2026 al equipo de urgencias del centro de salud de Ayamonte.

Desde el Colegio de Médicos se argumenta que un vigilante de seguridad es una medida “similar a la que existe en otros edificios públicos de la Junta de Andalucía, con mucha menos frecuentación de ciudadanos” y pide priorizar aquellos centros con urgencias nocturnas.

El Colegio recuerda que los hospitales ya cuentan con vigilantes de seguridad desde hace décadas, pero no es así en Primaria. “En la provincia hay 19 centros con atención 24 horas y solo Lepe tiene vigilante, mientras en la capital, de los siete, solo lo tiene El Torrejón y el resto reciben rondas mañana y tarde de un solo vigilante desde el servicio de urgencias de Atención Primaria de Huelva, situado en el antiguo Manuel Lois”, indican al respecto.

El informe señala que la seguridad es “una barrera disuasoria de protección” e incorporarla es “esencial para salvaguardar la integridad física” de quienes ejercen su labor, así como de la “propia seguridad del resto de pacientes”.