Los concejales no adscritos piden la creación del Consejo de Participación para el Futuro de Matalascañas
El Grupo de Concejales No Adscritos del Ayuntamiento de Almonte (grupo mayoritario en la oposición), presentará en el próximo pleno municipal una moción para impulsar la creación del Consejo de Participación para el Futuro de Matalascañas, un órgano consultivo y no vinculante destinado a incorporar a agentes sociales, económicos y vecinales al diagnóstico, la definición de prioridades y el seguimiento de actuaciones en el núcleo costero.
La iniciativa se registra en un contexto marcado por los daños sufridos en el paseo marítimo tras los temporales y por el debate público entre administraciones sobre responsabilidades y competencias. En este sentido, los No Adscritos advierten de que la ciudadanía está asistiendo a un cruce de declaraciones “absolutamente bochornoso”, sin certezas y con una creciente sensación de desorientación.
“El problema es que, mientras se discute quién tiene la obligación de intervenir, el deterioro avanza y la incertidumbre se instala en vecinos, propietarios y comerciantes. La genteya no sabe a quién creer”, ha afirmado Miguel Ángel Jiménez, portavoz del grupo que ha afeado al Gobierno localsu política de enfrentamiento constante. “Uno de los grandes problemas de Almonte es la incapacidad de su actual alcalde para llegar a acuerdos con nadie. Confunde diálogo con imposición y eso impide que pueda ser parte de la solución”.
Según recoge la moción, el Consejo estaría integrado por representantes de los grupos municipales y de los concejales no adscritos, junto con entidades del tejido asociativo y económico de Matalascañas, incorporando también personal técnico municipal cuando proceda. El objetivo es que, una vez constituido, el Consejo elabore un Documento de Prioridades para Matalascañas, con diagnóstico de necesidades y líneas de actuación, para su conocimiento y debate en el Pleno.
“Queremos ordenar el debate y abrir un cauce estable de escucha quenos lleve a poner negro sobre blanco qué necesita Matalascañas, en qué plazos y con qué coordinación”, ha subrayado Jiménez. “El Gobierno de la Nación tiene responsabilidades en Costas, pero el Ayuntamiento no puede usar eso como coartada para la inacción local. La responsabilidad es compartida y la solución también tiene que serlo”.
La moción plantea instar a la Alcaldía-Presidencia a convocar la sesión constitutiva en un plazo máximo de 30 días desde su aprobación, y faculta al Consejo para invitar a representantes de otras administraciones cuando el orden del día lo requiera, con el fin de mejorar la coordinación y el intercambio de información.
“Lo que proponemos es de sentido común. Un espacio estable, plural y transparente donde estén quienes viven, trabajan e invierten en Matalascañas, y donde se pueda hacer seguimiento de los compromisos”, ha concluido Jiménez.