El Recre sufre pero supera al Almería B para seguir arriba

Jugadores del Recre celebran un gol. | Tenor.
El Decano tuvo que apelar a la paciencia y a su momento para llevarse una victoria trabajada

El Recreativo de Huelva venció por la mínima y con mucho sufrimiento al Almería B en un partido donde el Decano fue muy superior en la primera parte pero no terminó de acertar y en la segunda el encuentro se le atascó hasta que apareció el regreso del hijo pródigo, Aitor García, que en el 84 metió un golazo por toda la escuadra y le dio un triunfo trabajado y merecido a un Decano que sigue aspirando a todo esta temporada.

Arzu, técnico albiazul, introdujo tres cambios en su once inicial, dos de ellos refuerzos invernales, con las entradas de David Alfonso por el sancionado Juancho y Xabi Domínguez por Paolo, mientras que Iván Romero suplió a Alberto Vela.

El Almería salía con buen trato de balón pero el Recre demostraba que cuando llegaba a zona de tres cuartos, generaba peligro, sobre todo con una banda izquierda muy activa con Alfonso y Da Costa, que lo intentaba desde fuera del área en el 19 y Jesús López tenía que intervenir en un partido donde el Recre tenía ya la posesión pero debía tener paciencia en sus ataques.

Roni la tenía con un disparo en el 32 que se la sacaba Jesús López y es que el Almería estaba desbordado pero tenía el gol de nuevo a la contra, con un gran pase de Mariano para Iker Burgos y solo ante Jero Lario se la picó pero se le fue fuera por muy poco.

En el 44 se pedía penalti por derribo sobre Álex Bernal pero el colegiado no lo señaló. Y nada más salir de vestuarios, en el 48, el árbitro no señalaba otro penalti sobre David Alfonso, cuando Agulló agarró al onubense y se le cayó encima lesionándolo pero el colegiado no lo señaló de nuevo.

Arzu movía su banquillo y metía a Paolo y le daba la titularidad a Aitor García por Xabi Domínguez, para minutos más tarde dar entrada a Caye Quintana y Vela por Roni y Alex Bernal.

Cuando más atascado estaba el partido, apareció un jugador de superior categoría y que acababa de regresar a su tierra yen el 84, una dejada de Alberto Vela, la clavó Aitor García en toda la escuadra, llevando la ilusión a la grada. De ahí al final, ya no se jugó a nada, a lo que quiso el Decano.