El tren de borrascas provoca pérdidas millonarias y afecta a la producción de bellotas para el ibérico

Toda vez que ha explicado que los ganaderos están realizando valoraciones económicas de los daños aunque conseguir el dato concreto a nivel global "va a ser más complicado"
Vista de cerdos ibéricos de pata negra en la serranía de Huelva. | Europa Press.
Vista de cerdos ibéricos de pata negra en la serranía de Huelva. | Europa Press.

El sector ganadero de Huelva atraviesa uno de sus peores momentos. Las incesantes borrascas que han azotado Andalucía en las últimas semanas han dejado tras de sí daños cuantificados en millones. Las consecuencias para cientos de profesionales y para toda la economía rural ya son visibles en la provincia.

Agustín González, presidente de la cooperativa Ovipor, alerta de la urgencia de respuestas. Los ganaderos trabajan a contrarreloj para calcular el impacto económico de este desastre, mientras las pérdidas aumentan y el sector demanda soluciones inmediatas. La situación complica el futuro de explotaciones dedicadas al porcino ibérico, ovino, caprino y vacuno de carne, que ven cómo el clima golpea sus ingresos.

Impacto económico en la ganadería onubense

Las reiteradas borrascas sobre España, pero especialmente en el sur peninsular, han provocado daños millonarios en las empresas ganaderas. González reconoce que los cálculos finales serán complejos de unificar, pese a que las valoraciones económicas de las pérdidas ya están en marcha. El drama afecta a todos los subsectores ganaderos de Huelva.

Va a ser más complicado reunir una estimación global exacta, explica el presidente de Ovipor. El elevado coste de las pérdidas amenaza la continuidad de muchas explotaciones y familias que dependen de la ganadería extensiva.

Ayudas insuficientes y demandas del sector

Los productores critican la limitación de las ayudas a los “municipios afectados”. González insiste: las subvenciones deberían llegar de manera transversal a todos los sectores, porque hay profesionales con grandes pérdidas fuera de las zonas oficialmente reconocidas.

El clima adverso se suma al precedente del brote de lengua azul de 2024, que diezmó la cabaña ovina. “Los daños económicos” se vienen arrastrando desde entonces, denuncia el representante cooperativista. La secuencia de desastres dificulta la recuperación de estos núcleos rurales.

Caída de la producción y enfermedades en los rebaños

Uno de los sectores más golpeados ha sido el caprino. Los ganaderos han registrado hasta un 30% de reducción en la producción de leche. El exceso de humedad y las precipitaciones extremas han afectado especialmente a estos animales, muy sensibles a las condiciones climáticas.

El propio González advierte además de un aumento de enfermedades poco habituales entre los rebaños, agravando así el panorama sanitario y complicando el día a día de las explotaciones.

Problemas en el porcino e infraestructuras dañadas

En el ámbito del porcino, los temporales han impedido el traslado de animales a los mataderos, sobre todo entre finales de enero y principios de febrero. La imposibilidad de acceder a los caminos rurales también ha supuesto pérdidas directas en alimentación y atención a los animales.

Además, una “buena e importante” cosecha de bellotas se ha desperdiciado por culpa del clima, lo que pone en jaque próximas campañas. González incide en los “daños estructurales en las fincas” y la dificultad para mantener el bienestar animal, factores que han agravado aún más la crisis.

La situación exige medidas urgentes. El presidente de Ovipor concluye que “todos los ganaderos han tenido pérdidas en mayor o menor medida” y que la cifra final superará, sin duda, los “millones de euros”.