Minoica lanza su sorprendente tercer EP: 'Cryptograma'
Ahora que todos los héroes nos han fallado, ahora que no sabemos cuál es nuestro bando, ahora que los buenos no lo eran tanto y motivos tenían los malos; ahora es el momento de romper una lanza por los villanos. Que son ellos los que dicen aquello que nosotros callamos, que son los que actúan según los mismos impulsos que reprimimos, que son los que siempre lo han tenido claro, los que muerden el polvo, los que pisan el barro. Que no, que no tiene vida la perfecta nariz del protagonista y, ahora, me quedo con la cicatriz del antagonista.
“Antagonista” es una de las brutales canciones que conforman “Cryptograma”, el tercer EP de Minoica, una banda de Jaén que elabora un noise rock más contundente que el de los “Jesus Lizard” y más afilado que el de los “Lightning Bolt”. Vale, usaré referencias más populares para los menos entendidos: aunque son los villanos y su música nace del mismo infierno, Minoica no hace el mal. Construye el andamio al que debe volver a subir Bustamante y es el elefante que por fin aplasta a Bisbal.
“Cryptograma” son, además, seis obras tan trabajadas, curtidas e inspiradas que, desde el primer tema (“El perro que sabe dónde están las sobras”), descubriréis sonidos nunca escuchados, efectos no reconocibles y arreglos novedosos que crean atmósferas únicas. La dureza con la que tratan sus psíquicas composiciones solo puede resolverse gracias a una técnica inmejorable por parte de todos sus integrantes. Liderados por Kike Gutiérrez a las guitarras que, sin duda, es una leyenda viva de la música jiennense, Minoica disfruta de una sólida base rítmica a cargo de los endemoniados Ricardo Ortega al bajo y Javier García a la batería. Víctor Díaz tiene la curiosa afición de sorprenderme. Lo hizo con las cuatro cuerdas en los inolvidables “Habitar la mar” y ahora lo hace aquí pero con seis. En cuanto a la voz, creo que el único vocalista que puede transmitir la rabia, la depresión y la angustia de estos antagonistas del rock es Antonio de la Rubia.
El primer single lanzado (“Haremos que mañana sea hoy”) junto a un video clip de contraste que aclara más la autodestrucción expresada en esta canción, es un impacto de adrenalina que os va a deslumbrar. Así, por todo esto, os pido que sigáis a estos chicos malos precisamente ahora que todos los héroes nos han fallado.
https://youtu.be/SePwYvKbxCY?is=kM5CQOxOQQVj-O6U