El Sugar Ray Jaén se exhibe sobre el tatami en el Campeonato de Andalucía de Grappling y Grappling-Gi

El club jiennense consigue trece medallas (dos oros, cuatro platas y siete bronces) en la competición celebrada en Algeciras y demuestra su potencial en esta disciplina
Técnicos y luchadores del Club Sugar Ray que participaron en el Campeonato de Andalucía de Grappling y Grappling-Gi. - Foto: Sugar Ray Jaén
Técnicos y luchadores del Club Sugar Ray que participaron en el Campeonato de Andalucía de Grappling y Grappling-Gi. - Foto: Sugar Ray Jaén

Un club multidisciplinar que colecciona medallas allá donde va. El Sugar Ray Jaén completó una actuación para el recuerdo en el Campeonato de Andalucía de Grappling y Grappling-Gi, celebrado el pasado fin de semana en Algeciras (Cádiz). La expedición del club jiennense regresó de la competición autonómica con un botín de trece medallas: dos oros, cuatro platas y siete bronces. 

Durante el torneo andaluz, que sirvió como debut para muchos de los integrantes del club, el Sugar Ray Jaén consiguió dos oros en la modalidad de Grappling gracias a las victorias de Mari Carmen Sánchez (U17 46 kilos) y Diego Fernández (U20 -100kg), tres platas con Iván Rodríguez (U15 47 kilos), Jorge Ortega (U15 53 kilos) y Pedro Marchal (U17 54 kilos), y cinco bronces que fueron para Antonio Gutiérrez (U15 53 kilos), Manuel Romero (U17 63 kilos), Lucía Rodríguez (sénior 58 kilos), Kecio Estevan (sénior 92 kilos) y Amro Abou-El Fath (U20 77 kilos).

En Grappling-Gi, el club jiennense sumó una medalla de plata gracias a Kecio Estevan (sénior 92 kilos) y dos bronces, que fueron para Pedro Marchal (U17 58 kilos) y Juan Sebastián Lozano (sénior 77 kilos).

Un club que no tiene límites

La actuación del Sugar Ray Jaén sobresalió por la cantidad de medallas obtenidas y por la progresión mostrada por todos sus competidores, quienes demostraron que el club no forma solo a promesas de boxeo, sino que también es un referente en otras disciplinas. 

El Grappling es una modalidad de lucha que se centra en el control del oponente sin golpes, mediante el uso de técnicas de derribo, sumisión y estrangulación, mientras que el Grappling-Gi es una variante que se practica con kimono.