Desalojan a cincuenta vecinos de la calle Unicef tras aparecer grietas en un edificio

Restricciones junto a la calle Unicef por el desprendimiento.
El Ayuntamiento confirma que los afectados están distribuidos en dos hoteles de la ciudad y la empresa constructora ya hace labores de urgencia que eviten más movimientos del terreno

Medio centenar de vecinos de los bloques I y II de Bellavista, en la calle Unicef, fueron desalojados anoche tras aparecer grietas en la zona, en la Avenida de Andalucía, derivadas de los trabajos en una promoción de viviendas colindante. No hay heridos y el Ayuntamiento activó la orden de desalojo para que las familias afectadas pasasen la noche en dos hoteles de la ciudad. El equipo de Gobierno confirma que siguen ahí.

El centro coordinador del 112 recibió los primeros avisos en torno a las 20:45 horas. Según reportó la Policía Local, el motivo era la apertura de la junta de dilatación y desplazamiento de un edificio. Hasta el lugar acudió también Bomberos.

El Ayuntamiento indica este miércoles que las grietas han aparecido en la parte superior de una excavación de grandes dimensiones realizada por una empresa privada para construir un bloque de 50 viviendas. La empresa constructora ejecuta obras de urgencia para contener el movimiento de tierras en esta vía del barrio de Santa Isabel

Los trabajos de la empresa están encaminados a dar solución a la situación generada en la calle, que, según indica el equipo de Gobierno, podría estar originada por la acumulación de aguas subterráneas a causa de una pantalla de hormigón de más de 19 metros de longitud, construida en la nueva promoción que se construye en la Avenida de Andalucía. Está previsto se lleve a cabo una extracción de del agua estancada que podría estar ejerciendo esa presión sobre el muro.

"Esperamos que a lo largo del día de hoy [miércoles] o primeras horas de mañana [jueves] comprobar los resultados y si se contienen y corrigen esos movimientos, que las familias desalojadas pudieran volver a sus edificios", remarca en un comunicado el alcalde de Jaén, Julio Millán.

"Yo tengo a una amiga de mi hija y enseguida fui hasta la zona, pero ya estaba todo precintada", cuenta a este periódico Rosario Martínez, presidenta de la asociación vecinal Europa.

El desprendimiento de tierra propició que la acumulación de agua, que afectó al talud, generó los movimientos en el terreno y llegó a las cocheras del bloque, de ahí la necesidad urgente del desalojo. "Me han contado que hay dos plazas de garaje inundadas", apostilla Martínez.

En efecto, el tráfico fue cortado y los agentes registraron el acceso a las cocheras cercanas, de modo que los residentes aparcaron en las calles.

La acción municipal y la "urgencia" por San Antón

Millán, acompañado por la concejal de Urbanismo, África Colomo, se desplazó hasta la zona afectada para comprobar de primera mano el estado del terreno y dirigir el dispositivo de desalojo. Las labores de seguimiento continúan hoy con nuevas inspecciones técnicas en el entorno.

Durante el pleno municipal celebrado este miércoles, el regidor explicó que el desprendimiento registrado tiene su origen en unas obras que se están ejecutando en el área. En su intervención, trasladó un mensaje de apoyo a los vecinos afectados y subrayó que el Ayuntamiento ya ha activado las medidas necesarias para hacer frente a la situación.

Para esta mañana está previsto que la empresa responsable de los trabajos incorpore maquinaria especializada con el objetivo de abrir pozos que permitan evacuar el agua acumulada. Según indicó Millán, esta actuación servirá para reducir la presión sobre el muro y facilitar que los residentes puedan regresar a sus viviendas con mayores garantías de seguridad.

Las primeras fisuras fueron detectadas el pasado 3 de enero, aunque con el paso de los días se hicieron más profundas y evidentes, especialmente en el tramo final de la Avenida de Andalucía, en las inmediaciones del IES Auringis. 

El alcalde insiste en la “cierta urgencia” de dar una solución definitiva, teniendo en cuenta la cercanía de la Carrera Urbana de San Antón y la elevada ocupación hotelera en la ciudad, una circunstancia ya advertida por la patronal TurJaén.