Santo Domingo se prepara para volver a abrir al público tras una restauración histórica

Visita a las obras de Santo Domingo. - Foto: Diputación de Jaén.

El templo, rehabilitado con tres millones de euros de fondos europeos, podrá visitarse los días 7 y 14 de febrero antes de su reapertura definitiva como espacio cultural y museístico en el casco antiguo

Durante décadas, la Iglesia de Santo Domingo ha permanecido en silencio, cerrada al paso cotidiano de vecinos y visitantes, como una pieza olvidada del casco antiguo. Hoy, tras años de abandono y un complejo proceso administrativo y técnico, el templo comienza a recuperar su voz. Lo hará, además, de forma simbólica: con dos jornadas de puertas abiertas, los próximos 7 y 14 de febrero, que permitirán a la ciudadanía asomarse por primera vez al resultado de una rehabilitación largamente esperada.

Es un día de alegría para la ciudad”. Así lo resumió la primera teniente de alcalde y concejala de Cultura y Turismo, María Espejo, durante una visita institucional a las obras junto al presidente de la Diputación, Francisco Reyes, y otros representantes municipales. La edil recordó las dificultades para lograr la cesión del inmueble por parte de la Junta de Andalucía y subrayó que su recuperación “se convertirá en un nuevo atractivo cultural, patrimonial y turístico”.

La intervención, financiada con tres millones de euros procedentes de los fondos europeos de recuperación, no solo pretende salvar un inmueble histórico, sino integrarlo en un proyecto más amplio de transformación urbana: la creación de un eje cultural en el corazón antiguo de la ciudad, junto al Antiguo Hospital de San Juan de Dios y el Palacio de Villardompardo.

Los trabajos avanzan a buen ritmo y, si se cumplen los plazos, estarán concluidos en junio. El interior del edificio ya permite intuir la magnitud de la transformación: cúpulas restauradas, frescos fundacionales recuperados, motivos ornamentales consolidados y antiguos huecos cegados reabiertos para devolver al templo parte de su trazado original, incluida la línea de su antigua puerta principal.

Desde la Diputación, su presidente destacó que esta inversión permitirá abrir el templo “muy pronto” al público y consolidarlo como un nuevo foco cultural. Desde el ámbito municipal, el agradecimiento fue explícito. Espejo calificó la actuación como una inversión “enorme” y aseguró que marcará “un antes y un después” para la capital.

Las jornadas de puertas abiertas de febrero no serán todavía una inauguración oficial, pero sí el primer reencuentro entre la ciudadanía y un edificio que durante años permaneció cerrado. Un anticipo de la nueva vida que espera a Santo Domingo como espacio cultural, museo y símbolo de una ciudad que busca reconstruirse también desde su patrimonio.