El PSOE se blinda con Reyes y el PP moviliza su estructura de gobierno
Los socialistas apuestan por el peso territorial de Francisco Reyes para intentar recuperar la Junta, mientras el PP refuerza su lista con perfiles del Ejecutivo andaluz en una campaña marcada por el control institucional en Jaén
Las candidaturas a las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo empiezan a dibujar no solo nombres, sino también movimientos internos, equilibrios de poder y estrategias bien definidas en la provincia de Jaén. Partido Popular, PSOE y VOX ya han puesto sobre la mesa sus cartas, aunque no todos lo han hecho al mismo ritmo ni con la misma tranquilidad.
En el caso del Partido Popular, la candidatura estará encabezada por Catalina García, acompañada en los primeros puestos por el presidente provincial, Erik Domínguez, y María Isabel Lozano. Un tridente que combina perfil institucional, control orgánico y experiencia política.
García toma el relevo del diputado nacional Juan Bravo, quien lideró la lista en 2022, en un movimiento que refuerza claramente el peso del actual Gobierno andaluz en la confección de la candidatura. No es casual: el PP apuesta por blindar su gestión como principal argumento electoral en una provincia clave.
Pero más allá del relevo en el número uno, hay otra lectura relevante: la lista introduce nombres nuevos con peso institucional. Junto a García, destacan como novedades Jesús Estrella y Elena González, ambos actualmente dentro de la Junta.
En concreto, Estrella, actual delegado del Gobierno andaluz en Jaén, ocupará el número cuatro, mientras que González, delegada territorial de Salud y Consumo, lo hará en el cinco. Dos perfiles que, de repetirse los resultados de 2022 —cuando el PP obtuvo seis escaños por Jaén—, tendrían prácticamente asegurado su salto al Parlamento andaluz.
Ese escenario abriría un efecto dominó en la administración autonómica en la provincia. Especialmente significativa sería la salida de Estrella, lo que dejaría vacante la Delegación del Gobierno en la Plaza de las Batallas, uno de los puestos clave en la estructura territorial de la Junta.
El movimiento no es menor: el PP refuerza su lista con gestores de primera línea, pero al mismo tiempo se expone a una reconfiguración de su aparato institucional en Jaén tras las elecciones.
El presidente provincial del partido, Erik Domínguez, ha defendido la candidatura como “competente y trabajadora”, subrayando que está “a la altura de una provincia” que necesita seguir avanzando en la vía andaluza de Juanma Moreno.
Muy distinto ha sido el escenario en el PSOE. La publicación de su candidatura se ha demorado hasta pasadas las diez de la noche, un retraso poco habitual que en clave política refleja las tensiones internas que atraviesa el partido, no solo en Jaén, sino en buena parte de Andalucía en este proceso de confección de listas.
Finalmente, la candidatura estará encabezada por Francisco Reyes, presidente de la Diputación y una de las figuras con mayor peso político en la provincia. Su designación no es neutra: el PSOE recurre a uno de sus perfiles más consolidados para tratar de liderar la remontada en Jaén.
Tras él, el partido sitúa a Ángeles Férriz, con experiencia parlamentaria, mientras que en los siguientes puestos aparecen perfiles con marcado carácter municipalista como Víctor Torres, junto a nombres vinculados al ámbito social como Ángeles Díaz. Una combinación que busca equilibrar experiencia institucional y arraigo en el territorio; amén de dar una imagen de unidad.
Desde la dirección provincial, Juan Latorre ha definido la candidatura como “la mejor de la provincia”, insistiendo en que se trata de una lista “potente” y diseñada para “lograr el cambio en Andalucía” con María Jesús Montero al frente.
Sin embargo, más allá del discurso oficial, los tiempos y la negociación previa dejan entrever un proceso más complejo, en el que el PSOE ha tenido que ajustar equilibrios internos en un contexto electoral más incierto que en etapas anteriores. La apuesta final por Reyes evidencia la voluntad de asegurar el control político en una provincia clave para el socialismo andaluz.
Por su parte, VOX opta por la continuidad. Benito Morillo volverá a encabezar la candidatura por Jaén en lo que será su tercera legislatura como parlamentario andaluz, consolidándose como uno de los rostros más reconocibles del partido en la provincia.
Morillo, diputado en la anterior legislatura, ha tenido un papel destacado en el Parlamento andaluz, donde ha sido presidente de la Comisión de Justicia, Administración Local y Función Pública, además de portavoz en las comisiones de Presidencia, Administración Pública e Interior, Cultura y Patrimonio Histórico y Asuntos Europeos, y vocal en distintas comisiones parlamentarias.
La lista incorpora además perfiles con implantación municipal como Alba Sánchez, en Linares, y Fernando Navas, en Úbeda, en una estrategia que combina experiencia parlamentaria y arraigo local.
Mientras tanto, otras formaciones han optado por avanzar únicamente a sus cabezas de lista. Jaén Merece Más concurrirá con Luis García Millán como número uno, mientras que Laura Cerezuela encabezará Por Andalucía y Alejandro Cabrera hará lo propio por Adelante Andalucía.
Con este tablero ya definido —y con más de una negociación soterrada aún reciente— la precampaña en Jaén deja entrever algo más que una simple cita electoral: una pugna directa por el control institucional, el relato político y el futuro de una provincia donde cada decisión, cada nombre y cada movimiento cuentan más que nunca.