El ciprés entra en nivel rojo en Jaén y adelanta una primavera difícil para los alérgicos

Las temperaturas de hasta 25 grados en febrero disparan los niveles y los expertos advierten de que este año el polen será más alto
Alergias en primavera. - EP
Alergias en primavera. - EP

Febrero se despide en la provincia de Jaén con temperaturas inusuales para esta época del año. Los termómetros han alcanzado hasta 25 grados en municipios como Arroyo del Ojanco y Bailén, un anticipo primaveral que ya se deja notar en la salud de muchos vecinos. El aumento de estornudos, el picor de ojos y la congestión nasal que se perciben estos días tienen una explicación clara: el polen de ciprés se encuentra en nivel rojo en Jaén.

Así lo reflejan los datos de la estación de control aerobiológico coordinada por la Universidad de Jaén, cuya instalación fue impulsada en los años noventa por el Grupo de Aerobiología de la Universidad de Granada. Desde la terraza de la Facultad de Ciencias se realiza un seguimiento ininterrumpido de los niveles de polen en la atmósfera provincial, lo que permite constatar que la campaña del ciprés está en su momento más intenso. El nivel rojo implica concentraciones muy altas en el aire, suficientes para provocar síntomas incluso en personas con alergias leves.

El contexto meteorológico explica este repunte. Las abundantes lluvias de enero y febrero favorecieron el desarrollo vegetativo y, tras el paso de las borrascas, la subida brusca de temperaturas ha acelerado la liberación de polen. El resultado es una atmósfera cargada en pleno invierno. Desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica advierten además de que este año los niveles serán “más altos” que los registrados en 2025, que ya fueron elevados, por lo que la temporada podría ser especialmente complicada.

El ciprés marca el inicio del calendario alérgico en la provincia, pero no será el único protagonista. En marzo comenzará la polinización del plátano de sombra, muy presente en el arbolado urbano; en abril llegará el turno del olivo, clave en una provincia cubierta por millones de ejemplares; y en mayo y principios de junio tomarán el relevo las gramíneas, responsables de algunos de los cuadros alérgicos más intensos y prolongados. Si las temperaturas suaves se mantienen, el solapamiento entre distintas especies podría alargar y agravar los síntomas.

Tras un final de enero y medio mes de febrero dominado por borrascas históricas y embalses llenos, el aire se convierte ahora en el nuevo foco de preocupación. La primavera meteorológica aún no ha comenzado oficialmente, pero para muchos alérgicos en Jaén ya ha empezado.