Sanitarios jiennenses llevan salud y esperanza a Bolivia
Cada viaje es un regreso, y cada regreso es una nueva oportunidad de transformar vidas. Un equipo de profesionales del Hospital Universitario de Jaén, encabezados por Francisco Carrasco, llevan atención médica a los rincones más remotos de la selva boliviana. No es la primera vez que lo hacen, todo lo contrario. Carrasco es la cuarta vez que emprende el viaje.
Entre el 26 de septiembre y el 15 de octubre, un equipo formado por el sanitario de Ibros, junto a Ana Moral, Aurora Arévalo, Marta Martínez y Ana Rosa Mateos están a San Joaquín, en la región del Beni, para atender a comunidades prácticamente aisladas cerca del río Amazonas.
Francisco Carrasco, enfermero del área quirúrgica, acumula ya tres viajes a este país, donde ha participado en acciones en Rurrenabaque, siempre con la colaboración de la ONG vasca DOA (Denok Osasunaren Alde – “Todos por la salud”). “Los pacientes atendidos son personas sin recursos de la amazonia boliviana, que precisan atención sanitaria al vivir en comunidades prácticamente aisladas”, explica Carrasco. Esta frase resume el espíritu de la misión: llevar salud y esperanza allí donde las distancias y la falta de recursos hacen que la atención médica sea casi un lujo.
En San Joaquín, este año, el equipo espera realizar cerca de un centenar de intervenciones entre las municipalidades de San Joaquín y San Ramón, continuando un legado de ayuda que se extiende también a otros países como Guatemala, Nicaragua y Camerún, a través de proyectos con ONG como ‘Quesada Solidaria’ o “Semillas de Esperanza”.
El compromiso del Hospital Universitario de Jaén va más allá del simple permiso para viajar. El centro proporciona material sanitario y apoyo logístico, facilitando que estos profesionales puedan dedicar su tiempo, habilidades y corazón a quienes más lo necesitan. Cada cirugía, cada consulta, cada gesto de cuidado se convierte en un hilo de esperanza tejido en medio de la selva amazónica.