La miel jiennense alza la voz frente a las importaciones: “Es una llamada de socorro”

COAG lleva a cabo una cata reivindicativa de miel en Jaén. - Foto: Esperanza Calzado.
COAG denuncia la entrada masiva de siropes vendidos como miel y alerta de precios por debajo de los costes de producción

apicultores de COAG Jaén han trasladado a la calle su protesta. La cata reivindicativa celebrada en la Avenida de Madrid ha servido para denunciar la entrada masiva de productos elaborados con siropes que se comercializan como si fueran miel y para reclamar precios que permitan la viabilidad de las explotaciones.

La acción se enmarca en una movilización coordinada a nivel nacional impulsada por la organización agraria para informar directamente a los consumidores y defender la miel de los apicultores frente a prácticas que consideran engañosas. Bajo el lema “Busca tu apicultor/a de cercanía. Huye de las mezclas. Miel de verdad y de proximidad”, los organizadores ofrecieron una degustación comparativa entre miel de apicultor y productos comercializados en grandes superficies.

El responsable de Apicultura de COAG Jaén, Tomás Torralba, recordó que los apicultores españoles producen miel de mucha calidad, pero que ésta está “ahora muy devaluada por lo que entra de otros países, sobre todo de China a unos precios irrisorios”. Se trata, afirmó, de una miel “que no es miel, son siropes”, y subrayó que “lo dice la UE con unos estudios” en los que se pone de manifiesto que el 80% de las mieles vendidas en la UE son mezclas de origen dudoso y que el 51% de las mieles analizadas en frontera española son sospechosas de fraude.

Según los datos aportados por la organización, los apicultores españoles cobran 3,37 euros por kilo, por debajo del coste de producción, que sitúan en 5,50 euros por kilo. Una diferencia que, sostienen, está comprometiendo la rentabilidad del sector.

Durante la jornada, los asistentes pudieron comprobar las diferencias entre productos a través del análisis organoléptico, es decir, probando la miel. Desde COAG insisten también en la importancia del etiquetado y advierten: “Hay que dudar de las mieles que tienen muchas mezclas de muchos países, ahí hay algo que no va bien”.

Con esta iniciativa, el sector apícola busca concienciar a los consumidores, exigir mayor control sobre el etiquetado y frenar prácticas que, aseguran, están hundiendo la rentabilidad de un sector clave para la polinización y la biodiversidad.