La producción de aceite se frena en noviembre por la lluvia mientras las ventas mantienen un ritmo sólido

Organizaciones agrarias coinciden en la fortaleza de la demanda, alertan de que la cosecha será menor de lo previsto y piden estabilidad en los precios del aceite de oliva

Los datos publicados por la Agencia de Información y Control Alimentarios confirman que la campaña oleícola avanza con un comportamiento desigual. Está condicionado por la ralentización de la producción debido a las lluvias de noviembre y a la menor cantidad de aceituna disponible en el campo.

Por el contrario, se mantiene un ritmo de ventas sólido que incluso supera las cifras registradas el año pasado. Y es que, según las cifras de la AICA, la producción del mes de noviembre fue de 250.642 toneladas y el acumulado de los dos primeros meses de campaña se sitúa en 293.197, prácticamente la misma cifra alcanzada en el mismo periodo del año pasado.

COAG Jaén recuerda que la campaña había comenzado adelantada con la recogida de aceites Premium, pero la llegada de la lluvia y la constatación de una carga real inferior a la prevista en los aforos ha frenado el avance de la recolección. Las existencias totales a 30 de noviembre alcanzan las 386.691 toneladas, de las cuales 251.037 se encuentran en cooperativas y almazaras, 134.599 en manos de la industria envasadora y 1.055 en el Patrimonio Comunal Olivarero, un volumen superior al del año pasado por el efecto de las campañas de escasa producción que redujeron considerablemente los stocks.

Mientras tanto, el mercado continúa mostrando una fortaleza significativa. Las salidas totales sin incluir importaciones alcanzaron en noviembre las 88.428 toneladas, a las que se suman las 86.000 del mes anterior, un comportamiento que ASAJA-Jaén considera “adecuado, aunque sería importante que se incrementara, teniendo en cuenta que ya estamos en el segundo mes de comercialización”, según explica su gerente y portavoz, Luis Carlos Valero. Si se tienen en cuenta las importaciones, las ventas totales del mes ascienden a 117.000 toneladas, frente a las 101.000 registradas el año pasado, reflejo de una demanda que se mantiene muy activa y que sostiene un ritmo comercial elevado.

UPA Andalucía subraya precisamente esa fidelidad del consumidor. Su secretario general, Jesús Cózar Pérez, destaca que “el segundo mes de la campaña de comercialización afianza la magnífica línea de ventas que llevamos desde el año pasado y una vez más comprobamos cómo el consumidor se mantiene fiel a la grasa vegetal más saludable que existe”. No obstante, lamenta la reciente bajada de los precios en origen, ya que, según afirma, “las lluvias han mejorado la imagen del campo, pero el aceite ya está hecho y comprobamos que la cosecha va a ser más baja incluso de la prevista por los aforos”, por lo que insiste en la necesidad de que los precios “se estabilicen en los 5 euros para garantizar la rentabilidad del olivar tradicional”.

COAG coincide en que el mercado está respondiendo con solidez. Su secretario general en Jaén, Francisco Elvira, considera que “el ritmo de salidas sigue siendo excepcional, y en este sentido tenemos una campaña muy parecida a la del año pasado”, aunque advierte de que “las existencias y la producción que nos estamos encontrando en el campo son menores”, lo que obliga a mantener la prudencia ante la evolución del resto de la campaña.