Marilyn Monroe que estás en los cielos
Nació un 1 de junio de 1926 en Los Ángeles y fue bautizada con el nombre de Norma Jeane Mortenson, aunque pasó a la posteridad como Marilyn Monroe, el nombre artístico con el que se dio a conocer a los 20 años de edad: un ejecutivo de la Fox le puso Marilyn porque le recordaba a una actriz de la época muda, Marilyn Miller, y ella misma eligió el apellido de soltera de su madre, Monroe.
El resto casi podría decirse que es historia, aunque es mucho más: mito, icono y leyenda inmarchitable de un Hollywood que ya ni existe ni ha vuelto a presumir de una figura de su trascendencia cinematográfica y pública.
Marilyn Monroe: más que un símbolo sexual
Vinculada a referencias como las de “rubia explosiva” o “símbolo sexual”, un repaso a su cinematografía permite reivindicar no sólo su legado artístico, sino su capacidad de atracción –no de seducción- ante la cámara.
Lo aprendí de un amigo criado, educado y cultivado en torno a centenares de películas de todas las épocas y nacionalidades, pero en especial del Hollywood clásico: son muy pocas las actrices que logran captar tu atención desde el primer momento en que aparecen sobre la pantalla. Me citaba a Ava Gardner, Rita Hayworth y, por encima de todas, a Marilyn.
Prueben a hacerlo en Niágara. La acompaña de protagonista Jean Peters, que está sensacional; y sin embargo, cuando las dos comparten plano es imposible retirar la mirada de Marilyn.
Una más: Cómo casarse con un millonario, donde suelen coincidir –aprovechando el formato Cinemascope: fue la segunda película en formato panorámico tras La túnica sagrada- Marilyn, Betty Grabble y Lauren Bacall. Imposible retirar la mirada de la primera, incluso con gafas de miope.
Primeros papeles y ascenso al estrellato
Tuvo que esperar al año 1953 para alcanzar el soñado estrellato, pero con antelación pueden descubrirla en tres breves apariciones destacadas –Amor en conserva, de los Hermanos Marx; La jungla de asfalto, la obra maestra de John Huston; Eva al desnudo, la también magistral película de Mankiewicz- y en su primer gran papel secundario, Me siento rejuvenecer, de Howard Hawks, donde compartía cartel con Cary Grant, Ginger Rogers y Charles Coburn.
Primeras películas destacadas
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Amor en conserva — Aparición breve pero carismática junto a los Hermanos Marx.
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La jungla de asfalto — Un papel secundario que llamó la atención de la crítica.
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Eva al desnudo — Participación en una de las obras maestras de Mankiewicz.
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Me siento rejuvenecer — Comedia de Howard Hawks donde ya destaca entre grandes nombres.
1953: el año que convirtió a Marilyn Monroe en mito
Pero fue 1953 el año que determina su carrera cinematográfica como estrella y mito de Hollywood. Ese mismo año rueda tres películas imprescindibles: el drama ‘noir’ Niágara, dirigida por Henry Hathaway, y en la que hace de esposa infiel de Joseph Cotten; y las comedias Los caballeros las prefieren rubias y Cómo casarse con un millonario, con las que explota su irresistible imagen y contribuye a la creación de un nuevo canon de belleza y seducción que seguirá presente en buena parte de su filmografía y del que la industria intentará sacar el mayor partido posible.
Niágara
Dirigida por Henry Hathaway, Niágara es una de las películas más importantes en la filmografía de Marilyn Monroe. No solo consolidó su estatus como estrella, sino que reveló una faceta distinta: la de femme fatale dentro del cine noir, un registro que explotó su magnetismo de forma inédita.
Los caballeros las prefieren rubias
Dirigida por Howard Hawks, Los caballeros las prefieren rubias es una de las películas más decisivas en la carrera de Marilyn Monroe, ya que consolidó su imagen como estrella absoluta del Hollywood clásico.
Su interpretación de Lorelei Lee, una corista aparentemente ingenua pero extraordinariamente astuta, se convirtió en un referente que sigue vigente hoy.
Cómo casarse con un millonario
Dirigida por Jean Negulesco, Cómo casarse con un millonario es una de las películas más importantes en la filmografía de Marilyn Monroe, ya que a partir de la misma se convirtió en la actriz más popular del momento.
El filme fue además uno de los primeros grandes éxitos rodados en Cinemascope, el nuevo formato panorámico que la Fox utilizó como reclamo tecnológico.
Películas imprescindibles de Marilyn Monroe
Hasta el año de su prematura muerte, 1962 –hablamos de una cortísima carrera como actriz protagonista-, no deja de encadenar éxitos, también algún título fallido, como El príncipe y la corista –vista hoy, ella es la única que no ha envejecido- y El multimillonario, pero puede presumir de todo un repóquer de ases: Río sin retorno, el western con Robert Mitchum a las órdenes de Otto Preminger –acabó hasta los mismísimos de la asesora de interpretación de Marilyn en el rodaje-; La tentación vive arriba, con la que Billy Wilder contribuyó a enriquecer el mito, al tiempo que generó una de las imágenes más célebres de la historia del cine universal; Bus Stop, bajo la dirección de Joshua Logan; Con faldas y a lo loco, en la que repitió a las órdenes de Wilder en el que sería su último gran papel cómico; y Vidas rebeldes, una de esas películas malditas –último trabajo de Marilyn y Clark Gable- que se han ganado con el tiempo el respeto de la crítica y el público.
Río sin retorno (1954)
Estrenada en 1954 y dirigida por Otto Preminger, Río sin retorno es una de las películas más curiosas y visualmente potentes de la filmografía de Marilyn Monroe. Aunque el western no era un género habitual para ella, su interpretación aportó una mezcla de fuerza, vulnerabilidad y magnetismo que la convirtió en uno de los elementos más recordados del film.
La película se rodó en escenarios naturales de Canadá, lo que le dio un aspecto épico y salvaje que contrasta con el glamour habitual asociado a Marilyn.
La tentación vive arriba (1955)
Estrenada en 1955 y dirigida por Billy Wilder, La tentación vive arriba es una de las películas más influyentes de la carrera de Marilyn Monroe. Aunque no es su papel más complejo, sí es el que la convirtió en un icono universal, gracias a una de las escenas más famosas del cine: el vestido blanco levantándose sobre la rejilla del metro.
Este film consolidó su imagen como símbolo de sensualidad, pero también como una actriz con un talento innato para la comedia.
Bus Stop (1956)
Estrenada en 1956 y dirigida por Joshua Logan, Bus Stop es una de las películas más importantes en la evolución artística de Marilyn Monroe. Tras años encasillada en papeles de “rubia explosiva”, este film le permitió demostrar una profundidad dramática que sorprendió a la crítica y marcó un antes y un después en su carrera.
Fue su primer trabajo tras estudiar interpretación en el Actors Studio, y el resultado fue una actuación que muchos consideran la más completa y matizada de su filmografía.
Con faldas y a lo loco (1959)
Estrenada en 1959 y dirigida por Billy Wilder, Con faldas y a lo loco es considerada por muchos críticos como la mejor comedia de todos los tiempos. La película reúne a un trío legendario: Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon, en una historia que combina humor, música, romance y un ritmo narrativo perfecto.
Para Marilyn, este film supuso su último gran papel cómico, y también uno de los más celebrados de su carrera.
Vidas rebeldes (1961)
Estrenada en 1961 y dirigida por John Huston, Vidas rebeldes (The Misfits) es una obra fundamental dentro de las películas de Marilyn Monroe. No solo fue su último trabajo cinematográfico, sino también el último de Clark Gable, lo que convierte la película en un documento histórico cargado de simbolismo.
El guion fue escrito por Arthur Miller, entonces marido de Marilyn, quien creó el personaje de Roslyn pensando en ella. El resultado es una historia profundamente emocional, casi autobiográfica, que refleja la fragilidad y la búsqueda de sentido de una mujer atrapada entre sus sueños y la dureza del mundo real.
Un mito que sigue vivo 100 años después
La cuestión es que han pasado cien años desde su nacimiento y casi 64 años desde su muerte, y su figura no ha dejado de brillar en todo este tiempo, de generar libros, documentales y biopics, de formar parte del imaginario colectivo, y de seguir captando nuestra atención como figura única e irrepetible. Presumía el Hollywood de los grandes estudios de tener más estrellas que en el cielo. Eso hace tiempo que acabó. Lo único que perdura es la sensación de que hay pocas estrellas en el cielo como Marilyn.