Alfredo Carrasco, en nombre de Hostelería Jerez: "Estamos todos bastante consternados"

Pepe Ballesteros, segundo por la derecha, en una imagen ante la entrada de la Venta Esteban. | Venta Esteban FB
El presidente de los hosteleros de Jerez resalta la capacidad de trabajo y los éxitos profesionales de Pepe Ballesteros, de la Venta Esteban, fallecido este domingo a los 59 años

La muerte este domingo, a los 59 años, de Pepe Ballesteros, de la Venta Esteban, ha causado un enorme impacto dentro y fuera de la ciudad, a tenor de los mensajes que se están produciendo desde las redes sociales, pero muy especialmente dentro del sector hostelero, donde tanto Pepe como sus hermanos, son toda una referencia.

 Así lo ha expresado Alfredo Carrasco, presidente de Hostelería Jerez, a este periódico tras conocerse la noticia: "Estamos todos bastante consternados. No ha podido ser peor la noticia. Primero por su juventud, segundo para Jerez y su hostelería, y en especial en un año en el que estamos de celebración y que ahora empezamos con esta tan terrible noticia".

En el caso de Carrasco se suma además el componente emocional de quien había conocido a Pepe Ballesteros desde pequeño. "Lo conocía desde niño, porque estábamos en el mismo colegio. Yo estaba en clase con Pedro, su hermano pequeño, pero en el colegio lo conocí de cerca. Ya con el tiempo nos ha demostrado que era una persona hiperactiva y súper trabajador". El presidente de los hosteleros rememora que Pepe estuvo aún siendo niño en el bar El Majara, y lo recuerda incluso ayudando a vender las chacinas a "un señor que venía los sábados de El Bosque. Él iba casa por casa avisando".  Así "hasta que empezó a trabajar con sus hermanos Paco y Esteban, que fueron los primeros, en la venta El pino, de la que terminaron por hacerse cargo hasta que montaron su propia Venta Esteban en la zona de La Granja, donde ahora está el McDonalds".

"Pepe y sus hermanos -prosigue Carrasco- empezaron jóvenes y han sido siempre un referente de la hostelería en Jerez, muchos nos hemos visto reflejados en lo que era la mítica Venta Esteban. El servicio tan particular, eficaz, la calidad de su cocina. Hemos aprendido y nos hemos querido parecer a ellos".

Del mismo modo, Carrasco subraya que "la hostelería está de luto", pero no sólo la de Jerez, "sino la de Cádiz y Andalucía, porque es un restaurante tan referente por el que han pasado por allí tantas personalidades, y no por cercanía con el circuito, sino porque es un referente para todos y todos algo hemos aprendido de ellos, de Pepe y sus hermanos".

Por último, Alfredo Carrasco, en nombre de los hosteleros de Jerez, ha querido trasladarle todo su cariño a la familia de Pepe, empezando por su mujer, Maite, y sus hijos Maite y José, así como a todos sus hermanos. "A todos ellos toda la fuerza del mundo".