Este es el emocionante mensaje del dueño de Venta Cartuja tras la inundación de su negocio

"Con la ayuda de Dios y de todos vosotros volveremos a resurgir con la ilusión de un niño", expone Rodrigo Valle en un mensaje compartido en redes sociales
El río inundando los bajos de Venta Cartuja este pasado jueves, |  Jiménez
El río inundando los bajos de Venta Cartuja este pasado jueves, | Jiménez

Uno de los puntos críticos de la crecida del Guadalete se encuentra en la carretera de acceso a Lomopardo, donde se encuentra el histórico puente de la Cartuja, junto a cuyos pilares se levantó asimismo en 1592 la Venta Cartuja.

El histórico negocio ha visto a lo largo de las últimas décadas cómo se comporta el río cuando crece su caudal y este año ha vivido uno de los episodios más críticos. Este pasado jueves, cuando las aguas comenzaban a inundar su terraza inferior comenzaron a desalojar las instalaciones de la planta de abajo y a proteger las puertas de acceso al negocio, mientras el agua iba llegando poco a poco a la zona.

En mitad de toda la preocupación y la angustia por la crecida del río, Rodrigo Valle, propietario de Venta Cartuja ha compartido un emocionante mensaje a través de las redes de su negocio en las que agradece todas las muestras de apoyo recibidas y su empeño por volver a retomar su actividad en cuanto se calmen las aguas del Guadalete.

Dicho mensaje empieza con palabras de agradecimiento: "GRACIAS de CORAZÓN a TODOS", para pasar a relatar sus sensaciones tras los momentos críticos vividos en las últimas 48 horas,

"Un día como hoy donde se encuentra mis sueños, mi hogar, mi proyecto de vida inundados de incertidumbre pienso: Desde que falleció mi padre con solo 49 años, mi madre quedó viuda con solo 39 años, herman@s y yo con solo 16 añitos, me prometí y le prometí hacer realidad lo que a él le faltó tiempo por culminar, hacerla Restaurante.

En el mismo momento de su marcha me juré le juré el hacer en la entonces humilde aunque muy visitada y valorada por sus productos y esfuerzos de mi padre y madre conjuntamente y dedicación de vida que la histórica Venta de Cartuja transformarla en “el sueño de mi padre” que solo Dios y personas muy cercanas a mi saben lo que me costó y llevo sufrido para llegar a la actual Venta, Asador, Celebraciones, panadería y pastelería… hoy parte bajo las aguas del Guadalete".

Quiero deciros a todos los que sufrís y padecéis estos turbios (nunca mejor dicho) momentos conmigo GRACIAS de todo corazón por los cientos y cientos de mensajes y llamadas de ánimo y apoyo, desde familia, trabajadores, amigos, compañeros del gremio, clientes conocidos y no, desde todos los rincones de Andalucía y España . GRACIAS.

Con la ayuda de Dios y de todos vosotros volveremos a resurgir con la ilusión de un niño de 16 años que hoy tiene ya 48.

Crecí, vivo y moriré por tí, Venta de Cartuja".

Así concluye el mensaje de Rodrigo Valle.