'Gherrera', el estreno más personal de Carmen Herrera para el Festival de Jerez

Carmen Herrera presenta su espectáculo en el Festival de Jerez. | JG

Con entradas agotadas, la bailaora jerezana presentará el 26 de febrero, en el Centro Social Blas Infante, un montaje en el que cuenta con las voces de José Mijita, Pepe de Pura y Manuel de la Nina  

Que la vida no era un camino de rosas ya lo supo la jerezana Carmen Herrera cuando era apenas una niña. Su sueño era el de ser bailaora y hubo una persona, a la que se le consideraba experta en la materia, que a sus padres les hizo ver que “la niña no tiene mucho talento para esto, no va a ser bailaora”. Lejos de rendirse, decidieron ir a otra escuela, sin demasiadas pretensiones, y allí se encontraron con la cantaora “Ana Peña, que fue la que me fue poniendo algunos pasos de baile”. Poco después, los padres de Carmen encontraron a la ya popular Ana María López y ahí comenzó verdaderamente a construirse una carrera tan prometedora como la que hoy posee la protagonista de estas líneas.

“Perdí a mi padre muy joven, él era el que me llevaba siempre a las peñas a escuchar cante, porque aquí en Jerez eso es fundamental y Ana María también nos animaba a hacerlo para que nuestro oído estuviera acostumbrado al compás”, reconoce Carmen. Ese varapalo también marcó a esta joven que siguió luchando por conquistar los escenarios más destacados y así lo consumó. De aquellos inicios hasta el momento han pasado ya tres décadas y “sigo como siempre, trabajando a diario, discreta como soy yo, pero cumpliendo metas”, confirma.

El próximo 26 de febrero llegará al Centro Social Blas Infante para estrenar Gherrera, el que será su tercer espectáculo para la muestra tras Raíz y Pureza (2014) y La Luz que me alumbra (2020), además de otras colaboraciones en determinadas ediciones con Mercedes Ruiz, a la que considera también su maestra, Javier Latorre, Paco Cepero o José Mijita. Desde 2014 forma parte de la prestigiosa nómina de maestros del Festival de Jerez en sus cursos de formación. “Yo empecé acompañando a Ana María López en sus cursos, ayudándola, he crecido con el Festival y con el paso del tiempo esto es como una familia. A pocas semanas del estreno me encuentro con ganas y nervios, con mucha ilusión porque además hemos agotado las entradas”, comenta para este periódico.

En Gherrera la bailaora muestra su lado más personal, natural y visceral, “me acuerdo de muchos momentos duros, como cuando me dijeron que no podría quedarme embarazada. Luchamos mi pareja y yo y conseguimos tener a dos varones que son lo más importante para nosotros”, explica, “y todos esos sentimientos los expresaré con mi baile, siempre pensando que he salido victoriosa pero que seguiremos luchando como siempre”. No desvela los estilos que va a bailar pero sí reconoce que “todo va encaminado a la emoción y al disfrute, en mi línea, sin llevar acabo demasiados experimentos, apoyándome en un grupo artístico de primera para que podamos hacer vivir una gran tarde”, continúa. Los cantaores para esta ocasión serán Manuel de la Nina, “que está en un gran momento”, Pepe de Pura, “con mucha experiencia que además me ayuda a aclarar dudas”, y “no puede faltar mi José Mijita, que su cante me llena”. Hace hincapié en el peso de la música de Manuel Valencia, “porque necesito jerezanía pero con técnicas más amplias”, la percusión de Carlos Merino y las palmas de Javier Peña, “dos figuras muy importantes en el compás”.

Carmen es actualmente una bailaora muy considerada por los buenos aficionados e imparte clases desde hace años en su academia de la Peña La Bulería. Desde allí enseña a distintas generaciones a bailar, sobre todo, por bulerías, aunque durante determinados momentos del año recibe la visita de numerosos amantes de la danza de distintas partes del mundo para profundizar en otros estilos como la seguiriya o la soleá. “En el Festival este año impartiré cursos de iniciación por tangos, y en mi academia contaré con todas las personas que busquen algo más”, señala. Antes de acabar, en una entrevista en la que se ha emocionado al recordar esos reveses de la vida tiene palabras de agradecimiento “para todos los que están ahí, apoyándome siempre, y no quiero dar nombres porque no hace falta, ellos saben quiénes son porque es levantar el teléfono y tenerlos ahí”.