Jerez se mira en el espejo de Málaga para potenciar su horizonte cultural
Málaga fue candidata a Capital Europea de la Cultura en 2016. Entonces, al igual que le ha ocurrido ahora a Jerez con Granada, el jurado se decantó por otra ciudad andaluza como finalista, Córdoba, que, a la postre, tampoco resultó ganadora. La decepción para la delegación malagueña fue enorme, pero no tanto como su decisión de convertir todo el trabajo realizado en favor de la candidatura en una oportunidad. Diez años después nadie duda de la relevancia cultural de la capital de la Costa del Sol, ni de su etiqueta como “ciudad de los museos”.
El ejemplo de Málaga es, desde el pasado viernes, el espejo en el que se mira Jerez, convencida de que la decepción hay que convertirla en oportunidad. De hecho, en la primera valoración realizada por la alcaldesa, María José García-Pelayo, tras conocerse el dictamen del comité de expertos ya apuntó a la necesidad de aprovechar la oportunidad del trabajo realizado.
Lo que pocos esperaban es que fuera algo tan inminente. Así lo avanzó este lunes al confirmar que en esta misma semana, el delegado de Presidencia, Agustín Muñoz, “va a coordinar una serie de decisiones que haremos públicas, porque, evidentemente, tanto trabajo no va a caer en saco roto. Vamos a renacer sobre ese trabajo, sobre ese documento, y les aseguro que Jerez, igual que hizo Málaga, convertida hoy en uno de los grandes referentes culturales de Europa, va a copiar su decisión y vamos a pelear por ser un gran referente cultural, no solamente en España, sino en Europa”.
En este sentido, García-Pelayo insistió en que “de esta candidatura solamente han salido, salen y saldrán cosas buenas y oportunidades para Jerez. Yo creo que presentarnos ha sido una oportunidad y no debemos verlo nunca como un problema. Tenemos el orgullo de habernos presentado y queremos pisar fuerte en Europa”.
La consigna pasa por “no esperar al año 2031” para hacer realidad lo proyecto, “sino que esta misma semana verán ustedes cómo se toman decisiones que van a reilusionar a los ciudadanos con la oportunidad que nos va a dar la cultura a Jerez”. Obviamente, como ya se apuntaba el viernes, va a faltar el “acelerador” -el título europeo y los fondos que lo acompañan-, por lo que el objetivo no sólo pasa por señalar los proyectos que se van a impulsar en orden de prioridad, sino por conseguir los fondos necesarios para hacerlos realidad a corto y medio plazo.
El Bid Book y todos los compromisos previstos
El Bid Book es el documento presentado al comité de expertos en el que se recogían todos los compromisos culturales que se pretendían poner en marcha en 2031. La intención del Gobierno local pasa ahora por “reprogramarlo” todo -no se quiere renunciar a ningún proyecto- y anticipar su ejecución.
Eso sí, “veremos del Bid Book qué proyectos son ejecutables desde ya”, apuntaba la alcaldesa, quien insistía en seguir “trabajando sobre el mismo modelo, porque creemos que ha sido acertado, el modelo de la escucha, de la participación, el de un proyecto de ciudad, y ésas son las cosas que funcionan”.
Su idea es empezar a reprogramar cuanto antes: “la semana que viene”, llegó a concretar, de lo que se infiere la necesidad de aprovechar el interés congregado en torno a Jerez 2031.
A la espera del informe evaluador
La presidenta del Comité de Expertos, Tanja Mlaker, avanzó el pasado viernes, antes de dar lectura al fallo del jurado, que en el plazo de un mes, la web de la Unión Europea hará públicos los informes de cada una de las candidaturas españolas, donde saldrán a la luz las virtudes y las carencias del proyecto de Jerez 2031 frente a las elegidas. Será, sin duda, un buen medidor de cara al futuro, si es que el Ayuntamiento persiste en la idea de presentar candidatura para el año 2046.