La plantilla de Majorel pasa a la acción: "Esto es un ataque a Jerez y hay que pararlo"
La empresa Teleperformance, antes Majorel, ha presentado un ERE para sus call-centers en España con el que prevé despedir a 329 personas, 48 de ellas de su centro de trabajo en Jerez. Los 800 trabajadores de la compañía en la ciudad han sido convocados este martes a una jornada de huelga para protestar contra los despidos -sería la tercera regulación de empleo en dos años- para defender la continuidad de sus puestos de trabajo y reclamar el apoyo del Ayuntamiento, la Junta y el Gobierno central contra los planes de la empresa.
El grueso de la plantilla se ha concentrado ante las puertas de la sede de Teleperformance, en el Parque Empresarial de Jerez, respaldada por los sindicatos -CCOO, UGT, CGT- y partidos políticos -PP, PSOE, IU, Ganemos, Adelante Andalucía- donde han hecho evidente su preocupación, su malestar y sus ganas de incrementar las movilizaciones si la empresa no da marcha atrás.
Ahora son 48 los empleos que pretenden eliminar en Jerez, pero no hay que olvidar que la empresa llegó a contar en este call-center con 1.400, cuando se convirtió en una de las empresas privadas con mayor número de trabajadores en la ciudad. De esos 1.400 solo quedan 800, y 114 de ellos proceden de una ETT, que es una de las claves que justifican su protesta: si necesitan reducir trabajadores, suprime los de las ETT y no los que tienes en plantilla, muchos de ellos con 20 años de experiencia. La otra clave tiene que ver con el movimiento detrás del propio ERE: la deslocalización de esos empleos para crear puestos peor remunerados y mucho más precarios en otros países con condiciones más ventajosas desde el punto de vista de la rentabilidad.
"Si aquí un trabajador cobra el salario mínimo, porque ahora mismo estamos en el salario mínimo, en otros países están cobrando unos 200 euros. Y las condiciones son mucho más precarias, no tienen contrato laboral, tienen contrato mercantil, cobran por llamada atendida...", explicaba ayer Maite Garro, miembro del comité de empresa.
"Encima que nuestro trabajo es muy precario, quieren que se precarice aún más llevándoselo fuera y presionándonos a nosotros, porque al final entendemos que es una forma de presionarnos para que nosotros en las negociaciones rebajemos nuestras condiciones y aceptemos las suyas para poder seguir teniendo trabajo", exponía Garro en la protesta. "No podemos aceptar eso. Esta es una plantilla en la que casi el 80% son mujeres, con contratos parciales y que tienen esto para sustentar a sus familias".
Su reivindicación, asimismo, no se dirige sólo a Teleperformance, sino a sus empresas clientes, en este caso, Naturgy, Orange, Repsol e Iberdrola, a las que también consideran "culpables" de la situación. "Ganan premios por atención al cliente gracias a nosotros y ganan clientes gracias a nosotros", y en este caso consideran que están del lado de la compañía y dejando a un lado a "48 familias con más de 20 años trabajando, dando lo mejor, y haciendo un trabajo impecable".
Además, apostillaba, "pensamos que no va a ser la última vez que presenten un ERE. Pensamos que esto va a ser la tónica habitual de la empresa hasta que desaparezca Majorel de Jerez".
Javier Pérez, también de UGT, está participando en las negociaciones con la empresa a nivel nacional. El lunes se celebró la quinta reunión y el calendario tiene prevista otras tres más. Según expone, hay una diferencia importante con respecto a los ERE anteriores. El último se presentó para cambiar la estructura organizativa de la empresa, ya que Teleperformance había comprado Majorel y querían adaptarla a su sistema de trabajo, "pero es que en éste quieren despedir tanto a agentes como a team managers, pese a que cuentan con empleados procedentes de ETT".
José Ignacio García, candidato a la presidencia de la Junta por Adelante Andalucía, señaló en la concentración que la decisión de la empresa es "un ataque a Jerez" y pidió al Ayuntamiento, la Junta y el Gobierno central que respalden a los trabajadores para que el ERE no se lleve a efecto. No sólo eso, exigió que además de "parar este ERE, se prohíba la deslocalización de estos puestos de trabajo, y que se prohíban los despidos y los ERE en empresas que den beneficios".
Por su parte, José Francisco Soto, de CCOO, insistió en el argumento de la deslocalización: "No se puede consentir que la empresa quiera hacer un ERE para deslocalizar, para llevárselos a otros países con condiciones tres veces peores que las que ya son precarias aquí". Pero añadió otro elemento más, el de la inteligencia artificial. "Todos los sectores nos vamos a ver en la misma situación si la inteligencia artificial continúa y si las empresas quieren seguir ahorrando costes a cualquier precio".
Y añadió: "Ya no solo la IA, ya no solo el servicio que pretenden las empresas y los clientes que prestemos, ya vamos a deslocalizar y a llevarnos el trabajo fuera sin ninguna vergüenza, diciéndolo en la memoria del ERE y en la documentación que presenta al sindicato, pretendiendo que le demos la razón cuando no esconden su voluntad y su intención de llevárselo fuera de España".