La zambomba “se diluye” en las plazas y se conserva “en privado”
El presidente del Clúster Turístico entiende que este fenómeno cultural “se pierde” cuando se muestra, pero “permanece” al compartirse
El puente de diciembre ha dejado tras de sí la lógica resaca asociada a la presencia en Jerez de miles de visitantes, en la mayor parte de los casos atraídos por las zambombas. El presidente del Clúster Turístico, Antonio Mariscal, ha incidido en el “gran fenómeno económico” que suponen para la ciudad la celebración de estos eventos y en el “gran valor” que aportan, pero al mismo tiempo ha aprovechado para analizar su vertiente “cultural”.
Y a este respecto, apunta que estamos ante un fenómeno que “se diluye en las plazas” pero se “conserva en privado”, que “se pierde” cuando se muestra y “permanece” cuando “se comparte”. Así, “en la calle se hace espectáculo” y “en las casas, tradición”, entre otras cosas porque “lo público transforma” a la zambomba mientras “lo íntimo la conserva”.
Para el presidente del Clúster Turístico, el jerezano tiende a “exhibir” este fenómeno ante “desconocidos” y a “revivirlo con amigos”; de modo que de cara al exterior estamos ante un “producto” y en el contexto más íntimo sí que cabe hablar de un “patrimonio”. “Lo público la muestra, lo privado la salva. La zambomba se asfixia afuera y respira muchísimo mejor adentro”, concluye Antonio Mariscal.
La asociación Centro Histórico vuelve a quejarse
La asociación de vecinos Centro Histórico, mientras tanto, no comparte la idea de que se pueda celebrar “como un triunfo que las calles rebosen gente” los días del puente festivo, porque a su juicio ello es producto del “alcohol” que se sirve “en barras autorizadas por el Ayuntamiento” y no como consecuencia “de la calidad de la convivencia” o el “respeto al patrimonio”, considerando además que los criterios de la hostelería “se imponen sobre cualquier otro interés colectivo”.
En este sentido, el colectivo advierte de que “un centro histórico vivo no se mide por la facturación hostelera, sino por el índice de repoblación, por la diversidad económica y por el equilibrio entre ocio y vida ciudadana”. “¿Acaso puede llamarse éxito a una multitud que no muestra otro interés por la zambomba que consumir alcohol y arrasar los espacios comunes de nuestro centro?”, se preguntan.
A todo esto, la asociación Hostelería de Jerez se ha quejado de la presencia estos días de “barras de gran tamaño” en el centro, “fuera de normativa en cuanto a su estética” y con veladores que han recordado “a casetas de feria”, dándose el caso de que en ocasiones han funcionado “desde primera hora” y generan “una notable cantidad de residuos por la utilización de materiales de un solo uso”.
Esta organización profesional ha invitado a reflexionar para tratar de “encontrar el equilibrio entre convivencia y respeto mutuo”. “No se trata de frenar la fiesta, sino de protegerla; no consiste en limitar la tradición, sino en preservarla; no se pretende enfrentar modelos, sino asegurar que todos convivan en justicia, orden y coherencia con el espíritu de las zambombas”.
Por último, el presidente de la Asociación Tele Taxi de Jerez, Alejandro García, se muestra “satisfecho” del resultado “del puente más fuerte de toda la campaña navideña”, destacando que el servicio se reforzó diariamente entre las 22.00 y las 07.00 horas con cuarenta compañeros de El Puerto de Santa María. El colectivo ha puesto en marcha recientemente un servicio a través del WhatsApp 657 80 45 45 que funciona con Inteligencia Artificial y agiliza la prestación del servicio al usuario.
¿Es posible perdonar la tasa por ocupar la vía pública?
En otro orden de cosas, el Observatorio Ciudadano Municipal cree que la exención del pago de tasas por ocupar la vía pública durante las zambombas “podría ser ilegal”, entre otras cosas porque el Ayuntamiento de Jerez “está intervenido por el Ministerio de Hacienda y tiene un Plan de Ajuste” vigente desde 2012 que le “obliga a no reducir ingresos ni conceder exenciones fiscales salvo autorización expresa del Estado”.
En este sentido, “perdonar la tasa de las zambombas significa renunciar a dinero público cuando lo que exige el plan es todo lo contrario: subir tasas y eliminar beneficios fiscales”, subraya el Observatorio Ciudadano Municipal.