La Amargura propone recuperar la túnica de los dragones para el Señor del Silencio

El cabildo general aprueba los proyectos de una túnica para el Señor del Silencio y una bandera para la Virgen ante el aumento de nazarenos

Reimaginación de la reconstrucción de la túnica de la Amargura
Reimaginación de la reconstrucción de la túnica de la Amargura

La Hermandad de la Amargura presentó este jueves 30 de octubre, durante su cabildo general de oficiales, dos nuevos proyectos patrimoniales que marcarán el futuro inmediato de la corporación.

El primero de ellos consiste en la recuperación de una histórica túnica bordada para Nuestro Padre Jesús del Silencio. Se trata de la réplica de la pieza diseñada en 1899 por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, popularmente conocida como la “túnica de los dragones”. La iniciativa parte de un grupo de devotos y se concibe como una ofrenda al Señor “como muestra de amor y devoción”. La junta de gobierno anunció que el proyecto se financiará mediante suscripción popular, y que próximamente se convocará una reunión informativa para presentar el diseño y detallar el presupuesto.

De materializarse, esta sería la tercera túnica bordada del ajuar del Señor del Silencio, junto a la llamada “persa”, confeccionada por Carrasquilla en 1951, y la denominada de “las rocallas”, también obra de Rodríguez Ojeda, en tisú de plata y bordada en oro fino.

El segundo proyecto responde al crecimiento del número de nazarenos en los últimos años. La hermandad anunció la creación de una nueva insignia mariana vinculada a la advocación de la Virgen y sus raíces bíblicas. El diseño, presentado en el cabildo, contempla una bandera de fondo blanco con una cita evangélica del Libro de Rut bordada en su centro. El texto estará enmarcado por una cenefa ornamental y la bandera irá montada sobre un asta de plata, coronada con un remate simbólico aún por definir.

Ambos proyectos reflejan el dinamismo patrimonial y devocional de la corporación de San Juan de la Palma, que continúa enriqueciendo su legado sin perder de vista el arraigo de su identidad.